César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Agradezco un rato-soledad.
Con mi mejor zapato;
con su tac-tac henchido
y un pulmón nocturno.
De soledad un rato, sobre los adoquines
invirtiendo mis pasos.
Respirando faroles
bajo la protección de la intemperie.
Un rato cuando la sangre baja,
bollo de pan francés entre los dedos
y un café.
Con mis piernas cómplices
(que piensen lo que quieran lxs pragmáticxs…
y las señoritas modositas envueltas en esparto y ataúdes)
Soy
soledad
con seis gajos de naranja
veintiún grados de trópico
bolso de maga: palomas y pañuelos y conejos y la luna y un helado de frambuesa y unas cartas…
Labial en tono vida
Agradezco soledad
¡Qué alguien me haya dejado al mundo
un poema en arrugada hoja escrito a mano,
con piedra pisado, tirado, no-olvidado, besado,
sobre el banco solitario de una plaza!
Un rato
… soledad.
César y sierpes camomila.
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