Ella se encontraba tan feliz de que él no estuviera más allí. Feliz, feliz, completamente feliz.
- ¡Al fin desapareciste, te borraste, te fuiste! - gritó y se regocijó.
- ¡No te aparezcas más por mi espacio vital, no lo enturbies con tu falsedad! - Volvió a enfatizar con toda la fuerza de su espíritu.
De esa forma percibió, que se apaciguaba su corazón, y con enorme satisfacción, una sonrisa en su rostro la iluminó.
- ¡Al fin desapareciste, te borraste, te fuiste! - gritó y se regocijó.
- ¡No te aparezcas más por mi espacio vital, no lo enturbies con tu falsedad! - Volvió a enfatizar con toda la fuerza de su espíritu.
De esa forma percibió, que se apaciguaba su corazón, y con enorme satisfacción, una sonrisa en su rostro la iluminó.
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