Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Laberintos sin salida,
las cuevas en las que
se pierde el perfil en el espejo,
al final del camino.
Hemos conseguido
una oportunidad en el
borde de la cuchilla,
tenue luz del destino.
Los nervios, la sangre y
la carne se descomponen
en el barranco:
Puñado de polvo.
Si te gustó la tarde
a morir de muerte soportable,
allá está la tumba con
sus besos suaves,
algún día tienes que dejar de ser.
Hoy somos fuertes,
niños jugando en el parque,
los huesos viejos
se destruirán mañana.
las cuevas en las que
se pierde el perfil en el espejo,
al final del camino.
Hemos conseguido
una oportunidad en el
borde de la cuchilla,
tenue luz del destino.
Los nervios, la sangre y
la carne se descomponen
en el barranco:
Puñado de polvo.
Si te gustó la tarde
a morir de muerte soportable,
allá está la tumba con
sus besos suaves,
algún día tienes que dejar de ser.
Hoy somos fuertes,
niños jugando en el parque,
los huesos viejos
se destruirán mañana.
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