Al roble de mis colinas de sueños

prisionero inocente

Poeta que considera el portal su segunda casa
Te negaste a tener corazón
porque las ardillas no recogen latidos.
Te negaste a tener ojos
porque los cerezos de la sangre se llenan de orugas de olvido.
Algunas lluvias nacen a la altura de tu mirada de hojas
en forma de tormenta de nubes en el pecho
que atrapa al pájaro libre
y lo estalla contra la piel.
Te quedaste sin sombra
porque el sol se hizo bola de nieve.
Eres un barco hacia ningún lado de la esperanza
que todavía me queda por construir
pero me falta esa voluntad de aceptar
que en el azar del ser humano
hay la fatalidad de no ser ángeles jamás.
 
Última edición:
Te negaste a tener corazón
porque las ardillas no recogen latidos.
Te negaste a tener ojos
porque los cerezos de la sangre se llenan de orugas de olvido.
Algunas lluvias que nacen a la altura de tu mirada de hojas
las forma una tormenta de nubes en el pecho
que atrapa al pájaro libre
y lo estalla contra la piel.
Te quedaste sin sombra
porque el sol se hizo bola de nieve.
Eres un barco hacia ningún lado de la esperanza
que todavía me queda por construir
pero me falta esa voluntad de aceptar

que en el azar del ser humano
hay la fatalidad de no ser ángeles jamas.
Precioso poema nos dejas Marius, siempre tan llenos de sentimientos que aún quedando envueltos en esas preciosas metáforas llegan al alma de quien lo lea amigo, eres genial. Ha sido muy grato pasar a dejar mi huella en tu versar. Te dejo todas las estrellas para tu inspiración, un beso y un abrazo de tu amiga Tere.
 
Te negaste a tener corazón
porque las ardillas no recogen latidos.
Te negaste a tener ojos
porque los cerezos de la sangre se llenan de orugas de olvido.
Algunas lluvias que nacen a la altura de tu mirada de hojas
las forma una tormenta de nubes en el pecho
que atrapa al pájaro libre
y lo estalla contra la piel.
Te quedaste sin sombra
porque el sol se hizo bola de nieve.
Eres un barco hacia ningún lado de la esperanza
que todavía me queda por construir
pero me falta esa voluntad de aceptar

que en el azar del ser humano
hay la fatalidad de no ser ángeles jamas.
Muy buenas letras mi buen amigo, en la vida a veces nos quedamos ciegos ¡Viendo!, y no es fácil aceptarlo, se coge caminos que llevan a ninguna parte, por eso nunca seremos ángeles, no nos está permitido, me ha encantado tu inspiración y te aplaudo por ello, un fuerte abrazo.
 
Ricardo, amigo querido, amigo generoso, amigo de mi alma, muchas gracias por detenerte en mi espacio y dejar tan sentido y acertado comentario. Muchos abrazos.
 
Te negaste a tener corazón
porque las ardillas no recogen latidos.
Te negaste a tener ojos
porque los cerezos de la sangre se llenan de orugas de olvido.
Algunas lluvias que nacen a la altura de tu mirada de hojas
las forma una tormenta de nubes en el pecho
que atrapa al pájaro libre
y lo estalla contra la piel.
Te quedaste sin sombra
porque el sol se hizo bola de nieve.
Eres un barco hacia ningún lado de la esperanza
que todavía me queda por construir
pero me falta esa voluntad de aceptar
que en el azar del ser humano
hay la fatalidad de no ser ángeles jamás
.

No lo sabemos, Prisionero, no lo sabemos. Tal vez por eso escribimos, para ir aprendiendo a volar antes de que se acabe el suelo. Imágenes realmente difíciles de construir maquinalmente, orugas de olvido, tal vez porque reptan muy despacio, como despacio se desvanecen los recuerdos sin ánimo de perderlos. El sol vuelto nieve... ¿será de mirarnos día a día? Al menos, puede recuperarse por las noches del hastío.
Encantado de sublimarnos en tus líneas, no entiendo todo, pero me sitúo. Un saludo
 
Te negaste a tener corazón
porque las ardillas no recogen latidos.
Te negaste a tener ojos
porque los cerezos de la sangre se llenan de orugas de olvido.
Algunas lluvias que nacen a la altura de tu mirada de hojas
las forma una tormenta de nubes en el pecho
que atrapa al pájaro libre
y lo estalla contra la piel.
Te quedaste sin sombra
porque el sol se hizo bola de nieve.
Eres un barco hacia ningún lado de la esperanza
que todavía me queda por construir
pero me falta esa voluntad de aceptar
que en el azar del ser humano
hay la fatalidad de no ser ángeles jamás.



Querido prisionero, yo más bien lo hubiese puesto en el foro de amor, es un poema realmente muy bien logrado, es costumbre en ti, desgarrar las emociones y hacerlas versos, y qué facilidad la tuya es envidiable como lo logros y (lo digo en el buen sentido que se entienda).
Llegar a tus letras siempre es un regalo para mi, eres tremendo escribiendo.
Abrazos hasta tu alma.
Naty
 
Algunas veces solemos negarnos ciertas acciones por miedo a dañarnos. Pero eso nos lastima más que hacerlo, privarnos de la libertad.
Excelente amigo Poeta. Mis felicitaciones sinceras para ti.
 
Puedo repetir lo mismo de siempre para que sepas que te he leído, amigo.
Nunca sabré de qué material hizo la vida este talento tan bello y la
esencia tuya que es única al momento de decir las cosas.
Que tengas un buen fin de semana, Marius. Un abrazo, amigo.

 
Margarita, amiga querida, amiga generosa, amiga de mi alma, muchas gracias por dedicar tiempo a leerme, me alegro que te ha gustado el poema. Recibe mis abrazos sinceros.
 
Conmovedor y hermoso poema. Excelentes imágenes, nos traes, como siempre, amigo. Un belleza. Infinitas estrellas, mi admiración y un abrazo para tí.
 
... un espacio, entre el desamparo y la realidad... Geniales letras Prisionero, me encantó, muchas gracias

Un fuerte abrazo
 
Angeles quizás no amigo Marius, pero seres más completos quizás si, conque fuéramos más felices ya estaría bien, je,je.
Me encantan tus formas, lo que dices y como lo dices. Me imagino el sol echo bola de nieve, por ejemplo, buenas imagenes dejas siempre. Un abrazote y todos los universos
 
Quizá la fe y la esperanza consista en esa falta de voluntad para aceptar lo que fatalmente parece evidente. Magníficas imágenes y metáforas Marius. Magnífico poema. Mi sincera felicitación querido amigo. Un abrazo.
 

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