LUVIAM
Poeta veterano en el portal
Descubrí sobre un lienzo desgastado
un manojo de rosas carmesí
y entre manchas del albo y el rubí
su corazón sangraba apasionado.
Yo ví como jugaba tras un niño
una alevilla rápida y nerviosa,
una escena tan cándida y hermosa
como la ingenuidad de su cariño.
Yo ví escurrirse al sol tras una roca
del remanso del río en el torrente,
y aquel beso indeleble de su boca
revivió entre los pliegues de mi frente.
Como alucinación falaz y loca
su voz me susurraba en la corriente.
Y ahora de repente
que la tarde otra vez se muere en calma
me ha rondado el vestigio de su alma.
un manojo de rosas carmesí
y entre manchas del albo y el rubí
su corazón sangraba apasionado.
Yo ví como jugaba tras un niño
una alevilla rápida y nerviosa,
una escena tan cándida y hermosa
como la ingenuidad de su cariño.
Yo ví escurrirse al sol tras una roca
del remanso del río en el torrente,
y aquel beso indeleble de su boca
revivió entre los pliegues de mi frente.
Como alucinación falaz y loca
su voz me susurraba en la corriente.
Y ahora de repente
que la tarde otra vez se muere en calma
me ha rondado el vestigio de su alma.