A Pepe Soriano.
AMBOS, MONJES
Cuando cojas el teléfono y lo mires
sabrás cómo me tienes preocupado,
pues eres el amigo bien amado
aunque puyas poéticas me tires.
Es preciso que lejos te retires
a un lugar más propicio y descansado,
que trates la adicción del ingresado
cuando un aire monástico respires.
Ambos, monjes, en claustros y capillas,
y cada cual tomando sus pastillas;
la mejor, la Sagrada Comunión.
Tranquilos compondremos algún verso
dando gracias por todo ese universo
confiándole a un ciprés nuestra oración.
Salva González Moles
25/3/ 2026.
AMBOS, MONJES
Cuando cojas el teléfono y lo mires
sabrás cómo me tienes preocupado,
pues eres el amigo bien amado
aunque puyas poéticas me tires.
Es preciso que lejos te retires
a un lugar más propicio y descansado,
que trates la adicción del ingresado
cuando un aire monástico respires.
Ambos, monjes, en claustros y capillas,
y cada cual tomando sus pastillas;
la mejor, la Sagrada Comunión.
Tranquilos compondremos algún verso
dando gracias por todo ese universo
confiándole a un ciprés nuestra oración.
Salva González Moles
25/3/ 2026.
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