La luna derramaba su agonía
sobre los olivares silenciosos,
temblaban los jazmines temerosos
bajo el oscuro velo de la umbría.
Tu nombre era una fuente que corría
por mis campos de sueño rumorosos,
y cantaban los álamos llorosos
la pena de la noche y de la mía.
Amor de sangre, espina y hierbabuena,
sueño de sombra desbocado al viento,
herida dulce que jamás se llena.
Yo te busqué entre polvo y firmamento,
y hallé tu voz, de música y de arena,
clavada para siempre en mi lamento.
sobre los olivares silenciosos,
temblaban los jazmines temerosos
bajo el oscuro velo de la umbría.
Tu nombre era una fuente que corría
por mis campos de sueño rumorosos,
y cantaban los álamos llorosos
la pena de la noche y de la mía.
Amor de sangre, espina y hierbabuena,
sueño de sombra desbocado al viento,
herida dulce que jamás se llena.
Yo te busqué entre polvo y firmamento,
y hallé tu voz, de música y de arena,
clavada para siempre en mi lamento.