lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Consiente, amor mío, la hiriente espera,
la mirada cargada de melancolía,
el suspiro ahogado en la nieve.
Consiente, consiente...
Vendrán inviernos sin fuego en la hoguera,
nubes apelmazadas de boscosa niebla,
tal vez silencios sepultando el tiempo.
Consiente, amor mío,
las tormentas pasajeras,
deja que mi voz acaricie tu frente
y seque las fuentes del miedo.
Consiente, amor, consiente...
tu deseo se durmió en el regazo de mis sienes,
y un despertar endulzado de heno, aguarda en tu luz.
Ven a mí, y abraza mi anhelo,
consiente este sueño que en mí nace
de quererte por y para siempre.