claudiorbatisti
claudiorbatisti
Una tarde, caliente de verano,
me trajo el aire bello de tu aroma,
una flor en un pico de paloma
y una canción perdida del arcano.
Llegaron tus palabras a mi mano
para cambiar mis versos por tu idioma,
el de una luna blanca que se asoma
al conjuro de amor venezolano.
El cielo recompuso su coraje,
la tierra dio raíces a la lluvia,
borraron las miradas sus agravios.
Se desbordó el silencio en el paisaje,
y un agua dulce derramó en la zubia,
el mismo zumo que bebí en tus labios.
Claudio Batisti
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