kalkbadan
Poeta que considera el portal su segunda casa
AMOR
Mis pasos y otra madrugada más.
El trabajo me está matando.
De pronto me tropiezo con una cajetilla de medicamentos
que brilla bajo el ámbar de una farola.
Me agacho lentamente para cogerla
apuntalando con la mano izquierda
la fatiga que soporto últimamente en el costado.
Parezco un viejo del parque en esa genuflexión heroica
de cuando trata de encajar al nieto en el carro
mientras el niño se encorva endemoniado para evitar el exorcismo.
Últimamente me pesa demasiado la vida.
Últimamente he adelgazado, pero peso más que nunca.
Dicen que los átomos son puro vacío
así que debe ser que en estas inmensas oquedades de mi cuerpo
se me ha colado una gigantesca montaña de materia oscura.
Con la caja ya en la mano y con la ayuda de la farola
leo a viva voz la marca impresa en su dorso: «MULTISÍNTOMAS».
Silencio. Miro alrededor y me siento en el bordillo de la acera.
Desdoblo con cuidado la solapa lateral
y haciendo pinza con el pulgar y el índice
logro sacar el material de su interior.
Un papel con el clásico encabezado:
«Prospecto: información para el usuario»
y una placa cuadrada de metal pulido
que lleva la siguiente inscripción:
«Amarás al prójimo como a ti mismo».
Amarás al prójimo como a ti mismo, me repito.
Amarás al prójimo como a ti mismo, me vuelvo a repetir.
Y bruscamente echo mano del prospecto
y comienzo a leer:
Te han recetado MULTISÍNTOMAS porque…
Tienes disparados los niveles de insensibilidad.
Te has convertido en un minúsculo átomo esclavo
que rueda por la química demencial de este sistema.
Hace tiempo que no escribes poemas, ni los lloras.
Tus conversaciones, ¡qué digo!, tu vida,
se ha estandarizado siguiendo a pezuñas juntas
las leyes que establecen las cabezas de ganado
y repites de forma autómata y cuñada frases como:
«es lo que hay» o «es lo que nos toca»
y un cordón de silencio se ha interpuesto
entre los suspiros de tu compañera y tus desvelos. ¡Escúchame!:
debes medicarte de forma urgente contra el desamor.
¡Atiende! y no te interrumpas con bobadas.
¿Qué necesitas saber antes de empezar a tomar MULTISÍNTOMAS?
El principio activo es claro, repite conmigo:
«Amarás al prójimo como a ti mismo».
La raíz esencial del amor
es el amor a la vida.
Por eso, antes de poder amar
uno tiene que aprender a vivir.
Y para ello hay que darse cuenta
de que la vida es un milagro…
¿No te resulta milagroso
que desde que el párpado eterno
se abrió a la luz
todo lo acontecido fue de tal modo
que hoy estás aquí, leyendo,
con tu cara de gilipollas, pero presente,
pudiendo haberte quedado en esa nube
de lo que pudo ser y nunca fue?
¡Hazte responsable de tu vida de una puta vez!
Y para aprender a vivir, pues qué quieres que te diga…
Saca del cajón aquellas viejas fotos de cuando eras niño.
Esa, por ejemplo, en la que pedaleas en tu triciclo rojo
y tu joven madre te persigue abriendo y cerrando los brazos.
¿Sientes batir las alas de su amor?
Son las mismas alas con las que saltaste del nido, ¿no lo recuerdas?
Y mira a tu padre con apenas treinta años cargándote en los hombros,
¡pletórico de vida en su mirada verdemar!
Pero hasta los faros más indomables se los lleva la tempestad…
Recuérdate ahora en las ruinas de ese faro tuyo contando gaviotas.
¡Ves!, esa lágrima que rueda por tu mejilla es una perla de vida.
Vivir es gozar de los pliegues de este origami de almas.
Vivir es sentirse de más sobrevolando el abismo.
Vivir es un harakiri de levedad que no cesa.
Búscate mientras paseas entre puerros y tomates,
rastrea tus cometas vagabundos en el cielo,
apunta en la libreta lo primero que se te ocurra
y respira el cromático carnaval de la primavera.
Deja que el mundo hable por ti…
Y en este proceso de presencias y regresiones
irás, poco a poco, recuperando tu vida.
¿Cómo tomar MULTISÍNTOMAS?
Ya estás en condiciones de amar.
Y amar a la vida, ante todo, es amarse a uno mismo.
Vuelve tu mirada hacia la placa que sacaste de la cajetilla
y aguanta frente a tu reflejo. Soporta la angustia
de no saber quién cojones mira a quién.
El ser humano está confinado en sí mismo:
no hay forma de escapar de la matriz y su conflicto.
Se trata de ir preguntando al otro,
con honestidad, pero con ternura, sin pudor,
sin reproches, con silencios, preguntando
como se preguntan los amantes.
Básicamente, compañero, es un proceso de disección del ser:
Se trata de examinar la fragilidad de tus partes duras
y localizar los perdigones alojados en tus partes blandas.
Llegará el día en el que ya no os preguntéis más.
Tú contigo mismo
como con los buenos amigos aquellas tardes de verano
en las que lo de menos era hablar
y todo sucedía
entre sorbos y abrazos.
Empezando por ti serás capaz de amar al mundo:
amarás al prójimo como a ti mismo.
Posibles efectos adversos
Si eres hipersensible al principio activo
te ruego que te dejes de lamentos
y saques fuerzas de flaqueza
porque este mundo necesita
más que nunca
del amor
Información adicional
Parece que el amor no fuera más que un rizo
en este vastísimo océano
de alambradas, banderas y misiles, ¿verdad?
Te dirán que toda esta mierda del amor está muy bien
pero que la realidad es bien distinta,
que la violencia en su modo más grotesco siempre vuelve
multiplicada y que no hay salida digna para este animal.
Te lo dirán aquellos
que solo conocen la versión domesticada,
superficial y ridícula del amor.
La condena del ser humano no es la violencia
sino el vacío de la soledad consigo mismo,
y es que siempre fue más sencilla la fisión que la fusión...
Y así, mientras las nubes no crean en el cielo,
ni los torrentes en las gotas de lluvia,
ni los pétalos en las flores,
seguiremos cavando nuestra propia sepultura.
Tu responsabilidad es amar a la humanidad
y si fracasamos siempre tendremos la oportunidad
de volver a empezar
desde un nuevo Mesozoico
de palmeras luminiscentes y dinosaurios mutantes...
Alzo la vista al cielo.
Una finísima pestaña de luna tiembla
entre las prodigiosas migas de luz.
Por momentos pienso que no nos merecemos
formar parte de este milagro.
Pero todo cambia cuando entro al cuarto de mis hijos
y me tumbo sobre la alfombra de los pelícanos
y siento la marea del rumor universal
en sus pechos vivos.
El amor.
Solo nos salvará
Kalkbadan
Madrid, 20 de marzo de 2022
Mis pasos y otra madrugada más.
El trabajo me está matando.
De pronto me tropiezo con una cajetilla de medicamentos
que brilla bajo el ámbar de una farola.
Me agacho lentamente para cogerla
apuntalando con la mano izquierda
la fatiga que soporto últimamente en el costado.
Parezco un viejo del parque en esa genuflexión heroica
de cuando trata de encajar al nieto en el carro
mientras el niño se encorva endemoniado para evitar el exorcismo.
Últimamente me pesa demasiado la vida.
Últimamente he adelgazado, pero peso más que nunca.
Dicen que los átomos son puro vacío
así que debe ser que en estas inmensas oquedades de mi cuerpo
se me ha colado una gigantesca montaña de materia oscura.
Con la caja ya en la mano y con la ayuda de la farola
leo a viva voz la marca impresa en su dorso: «MULTISÍNTOMAS».
Silencio. Miro alrededor y me siento en el bordillo de la acera.
Desdoblo con cuidado la solapa lateral
y haciendo pinza con el pulgar y el índice
logro sacar el material de su interior.
Un papel con el clásico encabezado:
«Prospecto: información para el usuario»
y una placa cuadrada de metal pulido
que lleva la siguiente inscripción:
«Amarás al prójimo como a ti mismo».
Amarás al prójimo como a ti mismo, me repito.
Amarás al prójimo como a ti mismo, me vuelvo a repetir.
Y bruscamente echo mano del prospecto
y comienzo a leer:
Te han recetado MULTISÍNTOMAS porque…
Tienes disparados los niveles de insensibilidad.
Te has convertido en un minúsculo átomo esclavo
que rueda por la química demencial de este sistema.
Hace tiempo que no escribes poemas, ni los lloras.
Tus conversaciones, ¡qué digo!, tu vida,
se ha estandarizado siguiendo a pezuñas juntas
las leyes que establecen las cabezas de ganado
y repites de forma autómata y cuñada frases como:
«es lo que hay» o «es lo que nos toca»
y un cordón de silencio se ha interpuesto
entre los suspiros de tu compañera y tus desvelos. ¡Escúchame!:
debes medicarte de forma urgente contra el desamor.
¡Atiende! y no te interrumpas con bobadas.
¿Qué necesitas saber antes de empezar a tomar MULTISÍNTOMAS?
El principio activo es claro, repite conmigo:
«Amarás al prójimo como a ti mismo».
La raíz esencial del amor
es el amor a la vida.
Por eso, antes de poder amar
uno tiene que aprender a vivir.
Y para ello hay que darse cuenta
de que la vida es un milagro…
¿No te resulta milagroso
que desde que el párpado eterno
se abrió a la luz
todo lo acontecido fue de tal modo
que hoy estás aquí, leyendo,
con tu cara de gilipollas, pero presente,
pudiendo haberte quedado en esa nube
de lo que pudo ser y nunca fue?
¡Hazte responsable de tu vida de una puta vez!
Y para aprender a vivir, pues qué quieres que te diga…
Saca del cajón aquellas viejas fotos de cuando eras niño.
Esa, por ejemplo, en la que pedaleas en tu triciclo rojo
y tu joven madre te persigue abriendo y cerrando los brazos.
¿Sientes batir las alas de su amor?
Son las mismas alas con las que saltaste del nido, ¿no lo recuerdas?
Y mira a tu padre con apenas treinta años cargándote en los hombros,
¡pletórico de vida en su mirada verdemar!
Pero hasta los faros más indomables se los lleva la tempestad…
Recuérdate ahora en las ruinas de ese faro tuyo contando gaviotas.
¡Ves!, esa lágrima que rueda por tu mejilla es una perla de vida.
Vivir es gozar de los pliegues de este origami de almas.
Vivir es sentirse de más sobrevolando el abismo.
Vivir es un harakiri de levedad que no cesa.
Búscate mientras paseas entre puerros y tomates,
rastrea tus cometas vagabundos en el cielo,
apunta en la libreta lo primero que se te ocurra
y respira el cromático carnaval de la primavera.
Deja que el mundo hable por ti…
Y en este proceso de presencias y regresiones
irás, poco a poco, recuperando tu vida.
¿Cómo tomar MULTISÍNTOMAS?
Ya estás en condiciones de amar.
Y amar a la vida, ante todo, es amarse a uno mismo.
Vuelve tu mirada hacia la placa que sacaste de la cajetilla
y aguanta frente a tu reflejo. Soporta la angustia
de no saber quién cojones mira a quién.
El ser humano está confinado en sí mismo:
no hay forma de escapar de la matriz y su conflicto.
Se trata de ir preguntando al otro,
con honestidad, pero con ternura, sin pudor,
sin reproches, con silencios, preguntando
como se preguntan los amantes.
Básicamente, compañero, es un proceso de disección del ser:
Se trata de examinar la fragilidad de tus partes duras
y localizar los perdigones alojados en tus partes blandas.
Llegará el día en el que ya no os preguntéis más.
Tú contigo mismo
como con los buenos amigos aquellas tardes de verano
en las que lo de menos era hablar
y todo sucedía
entre sorbos y abrazos.
Empezando por ti serás capaz de amar al mundo:
amarás al prójimo como a ti mismo.
Posibles efectos adversos
Si eres hipersensible al principio activo
te ruego que te dejes de lamentos
y saques fuerzas de flaqueza
porque este mundo necesita
más que nunca
del amor
Información adicional
Parece que el amor no fuera más que un rizo
en este vastísimo océano
de alambradas, banderas y misiles, ¿verdad?
Te dirán que toda esta mierda del amor está muy bien
pero que la realidad es bien distinta,
que la violencia en su modo más grotesco siempre vuelve
multiplicada y que no hay salida digna para este animal.
Te lo dirán aquellos
que solo conocen la versión domesticada,
superficial y ridícula del amor.
La condena del ser humano no es la violencia
sino el vacío de la soledad consigo mismo,
y es que siempre fue más sencilla la fisión que la fusión...
Y así, mientras las nubes no crean en el cielo,
ni los torrentes en las gotas de lluvia,
ni los pétalos en las flores,
seguiremos cavando nuestra propia sepultura.
Tu responsabilidad es amar a la humanidad
y si fracasamos siempre tendremos la oportunidad
de volver a empezar
desde un nuevo Mesozoico
de palmeras luminiscentes y dinosaurios mutantes...
Alzo la vista al cielo.
Una finísima pestaña de luna tiembla
entre las prodigiosas migas de luz.
Por momentos pienso que no nos merecemos
formar parte de este milagro.
Pero todo cambia cuando entro al cuarto de mis hijos
y me tumbo sobre la alfombra de los pelícanos
y siento la marea del rumor universal
en sus pechos vivos.
El amor.
Solo nos salvará
el amor.
Kalkbadan
Madrid, 20 de marzo de 2022
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