Anhelante

joblam

Poeta que considera el portal su segunda casa
Un cálido y agotador estío
dio paso a un friolento epílogo.
Ninguna de las lágrimas en caravana
rodó hasta quedar reseca
delante de los pies desnudos;
con el dedo presto en el horizonte
las fue recogiendo con denuedo
y las lanzaba una por una
con temeridad a un espacio yermo.
La fuente quedó exánime, vacía
y vio luz un reflejo de serenidad.
Pasaron auroras, albas y ocasos
y los raídos retales del corazón
rompían el enigma del desconcierto.
Llegó la fortaleza, renovados aires
al volar los despojos de la amargura
y en un equipaje de anhelante invierno,
en el solar que una vez fue estéril,
de cada surco donde cayó el rocío,
con la fragancia de una rosaleda,
fue naciendo teñido de policromía
un vergel revoloteado por mariposas,
golondrinas, mirlos y colibríes.



 
Un cálido y agotador estío
dio paso a un friolento epílogo.
Ninguna de las lágrimas en caravana
rodó hasta quedar reseca
delante de los pies desnudos;
con el dedo presto en el horizonte
las fue recogiendo con denuedo
y las lanzaba una por una
con temeridad a un espacio yermo.
La fuente quedó exánime, vacía
y vio luz un reflejo de serenidad.
Pasaron auroras, albas y ocasos
y los raídos retales del corazón
rompían el enigma del desconcierto.
Llegó la fortaleza, renovados aires
al volar los despojos de la amargura
y en un equipaje de anhelante invierno,
en el solar que una vez fue estéril,
de cada surco donde cayó el rocío,
con la fragancia de una rosaleda,
fue naciendo teñido de policromía
un vergel revoloteado por mariposas,
golondrinas, mirlos y colibríes.



Hermoso poema con lindas pinceladas poéticas y metáforas sobre el estío de nuestro corazón que reseca todo pero luego puede renacer florido. Un fuerte abrazo amigo.
 
Un cálido y agotador estío
dio paso a un friolento epílogo.
Ninguna de las lágrimas en caravana
rodó hasta quedar reseca
delante de los pies desnudos;
con el dedo presto en el horizonte
las fue recogiendo con denuedo
y las lanzaba una por una
con temeridad a un espacio yermo.
La fuente quedó exánime, vacía
y vio luz un reflejo de serenidad.
Pasaron auroras, albas y ocasos
y los raídos retales del corazón
rompían el enigma del desconcierto.
Llegó la fortaleza, renovados aires
al volar los despojos de la amargura
y en un equipaje de anhelante invierno,
en el solar que una vez fue estéril,
de cada surco donde cayó el rocío,
con la fragancia de una rosaleda,
fue naciendo teñido de policromía
un vergel revoloteado por mariposas,
golondrinas, mirlos y colibríes.



Profundidad sincronizada en esas abiertas lagrimas que son cierre
de pilares para un ritmo de renovacion que se llena de esencias
marcadas. intensa obra de momentos sublimes. luzyabsenta
 
Un cálido y agotador estío
dio paso a un friolento epílogo.
Ninguna de las lágrimas en caravana
rodó hasta quedar reseca
delante de los pies desnudos;
con el dedo presto en el horizonte
las fue recogiendo con denuedo
y las lanzaba una por una
con temeridad a un espacio yermo.
La fuente quedó exánime, vacía
y vio luz un reflejo de serenidad.
Pasaron auroras, albas y ocasos
y los raídos retales del corazón
rompían el enigma del desconcierto.
Llegó la fortaleza, renovados aires
al volar los despojos de la amargura
y en un equipaje de anhelante invierno,
en el solar que una vez fue estéril,
de cada surco donde cayó el rocío,
con la fragancia de una rosaleda,
fue naciendo teñido de policromía
un vergel revoloteado por mariposas,
golondrinas, mirlos y colibríes.
sublimes sensaciones que decoran el poema.. bien Joblema te felicito
 
Un cálido y agotador estío
dio paso a un friolento epílogo.
Ninguna de las lágrimas en caravana
rodó hasta quedar reseca
delante de los pies desnudos;
con el dedo presto en el horizonte
las fue recogiendo con denuedo
y las lanzaba una por una
con temeridad a un espacio yermo.
La fuente quedó exánime, vacía
y vio luz un reflejo de serenidad.
Pasaron auroras, albas y ocasos
y los raídos retales del corazón
rompían el enigma del desconcierto.
Llegó la fortaleza, renovados aires
al volar los despojos de la amargura
y en un equipaje de anhelante invierno,
en el solar que una vez fue estéril,
de cada surco donde cayó el rocío,
con la fragancia de una rosaleda,
fue naciendo teñido de policromía
un vergel revoloteado por mariposas,
golondrinas, mirlos y colibríes.



Bonitas palabras donde el amor pasa pero se queda la esencia. Saludos cordiales de Saturno.
 
Un cálido y agotador estío
dio paso a un friolento epílogo.
Ninguna de las lágrimas en caravana
rodó hasta quedar reseca
delante de los pies desnudos;
con el dedo presto en el horizonte
las fue recogiendo con denuedo
y las lanzaba una por una
con temeridad a un espacio yermo.
La fuente quedó exánime, vacía
y vio luz un reflejo de serenidad.
Pasaron auroras, albas y ocasos
y los raídos retales del corazón
rompían el enigma del desconcierto.
Llegó la fortaleza, renovados aires
al volar los despojos de la amargura
y en un equipaje de anhelante invierno,
en el solar que una vez fue estéril,
de cada surco donde cayó el rocío,
con la fragancia de una rosaleda,
fue naciendo teñido de policromía
un vergel revoloteado por mariposas,
golondrinas, mirlos y colibríes.



Bellas metáforas y sugerentes imagenes para un renacer muy poético. Me gustó mucho amigo Joblam. Un abrazo. Paco.
 
Un cálido y agotador estío
dio paso a un friolento epílogo.
Ninguna de las lágrimas en caravana
rodó hasta quedar reseca
delante de los pies desnudos;
con el dedo presto en el horizonte
las fue recogiendo con denuedo
y las lanzaba una por una
con temeridad a un espacio yermo.
La fuente quedó exánime, vacía
y vio luz un reflejo de serenidad.
Pasaron auroras, albas y ocasos
y los raídos retales del corazón
rompían el enigma del desconcierto.
Llegó la fortaleza, renovados aires
al volar los despojos de la amargura
y en un equipaje de anhelante invierno,
en el solar que una vez fue estéril,
de cada surco donde cayó el rocío,
con la fragancia de una rosaleda,
fue naciendo teñido de policromía
un vergel revoloteado por mariposas,
golondrinas, mirlos y colibríes.



Hermoso poema que pincela un renacimiento de las cenizas que quedaron en el camino. Su mensaje es esperanzador y muy positivista.
Te dejo un abrazo, querido amigo.
 
Un cálido y agotador estío
dio paso a un friolento epílogo.
Ninguna de las lágrimas en caravana
rodó hasta quedar reseca
delante de los pies desnudos;
con el dedo presto en el horizonte
las fue recogiendo con denuedo
y las lanzaba una por una
con temeridad a un espacio yermo.
La fuente quedó exánime, vacía
y vio luz un reflejo de serenidad.
Pasaron auroras, albas y ocasos
y los raídos retales del corazón
rompían el enigma del desconcierto.
Llegó la fortaleza, renovados aires
al volar los despojos de la amargura
y en un equipaje de anhelante invierno,
en el solar que una vez fue estéril,
de cada surco donde cayó el rocío,
con la fragancia de una rosaleda,
fue naciendo teñido de policromía
un vergel revoloteado por mariposas,
golondrinas, mirlos y colibríes.



En un mar de anhelante inquietud navegan las espléndidas imágenes de tus sentires y en caravana van también tus inspiradas letras, un abrazo poeta.
 
Hermoso poema que pincela un renacimiento de las cenizas que quedaron en el camino. Su mensaje es esperanzador y muy positivista.
Te dejo un abrazo, querido amigo.
Acertado el comentario que dejas como huella entre mis versos. Agradezco tu presencia y te envío un cálido saludo venezolano.
 
Un cálido y agotador estío
dio paso a un friolento epílogo.
Ninguna de las lágrimas en caravana
rodó hasta quedar reseca
delante de los pies desnudos;
con el dedo presto en el horizonte
las fue recogiendo con denuedo
y las lanzaba una por una
con temeridad a un espacio yermo.
La fuente quedó exánime, vacía
y vio luz un reflejo de serenidad.
Pasaron auroras, albas y ocasos
y los raídos retales del corazón
rompían el enigma del desconcierto.
Llegó la fortaleza, renovados aires
al volar los despojos de la amargura
y en un equipaje de anhelante invierno,
en el solar que una vez fue estéril,
de cada surco donde cayó el rocío,
con la fragancia de una rosaleda,
fue naciendo teñido de policromía
un vergel revoloteado por mariposas,
golondrinas, mirlos y colibríes.



Ayyy Joblan, melancólicos y enamorados versos donde brota la esperanza de una nueva primavera donde mariposas y aves revolotean respondiendo a tus anhelos, preciosos y románticos a no poder más. Encantada de leerte. Besazos con cariño y admiración....muáááááácksss...
 
Ayyy Joblan, melancólicos y enamorados versos donde brota la esperanza de una nueva primavera donde mariposas y aves revolotean respondiendo a tus anhelos, preciosos y románticos a no poder más. Encantada de leerte. Besazos con cariño y admiración....muáááááácksss...
Un placer, como siempre, encontrar tus gentiles palabras llenas de emoción y sinceridad. Aprecio mucho tu huella entre mis versos y te dejo un cálido abrazo venezolano.
 
No todo está perdido, aunque pareciera que la vida se ha consumido,
renace porque el amor permanece ocultando sus raíces...

Me parece un poema muy hermoso, es un gusto visitar sus letras, le
dejo saludos cordiales.
 
UN RENACER ALA AMOR, precioso, querido JOBLAN
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba