Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Añoranza de uvas, costa y mar
Del piano sobre la hierba escapan festivas notas,
música de primavera asoma al amanecer
de burbujas y florestas
en el imaginario jardín del cielo al que siempre
deseo llegar.
Al evocar el cálido caribe un viento sedoso
sacude mi memoria,
70 años trotan descalzos hacia las uvas
de playa creciendo
libres en la costa donde vivo, lejos
de alambradas
sacio el deseo de las frutas silvestres
sin dueño,
que a veces podíamos degustar los que solo
teníamos las irreprimibles
ganas de jugar y devorar lo que a su orilla
siembra el mar.
Del piano sobre la hierba escapan festivas notas,
música de primavera asoma al amanecer
de burbujas y florestas
en el imaginario jardín del cielo al que siempre
deseo llegar.
Al evocar el cálido caribe un viento sedoso
sacude mi memoria,
70 años trotan descalzos hacia las uvas
de playa creciendo
libres en la costa donde vivo, lejos
de alambradas
sacio el deseo de las frutas silvestres
sin dueño,
que a veces podíamos degustar los que solo
teníamos las irreprimibles
ganas de jugar y devorar lo que a su orilla
siembra el mar.
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