F. Marcos
F. Marcos
Añoranza de juegos de niño
de calor,
de cariño y de mimos
me faltan,
añoranza de un padre querido
perdido en mi infancia.
Añoranza de juegos en ciernes
segados a cuajo
por una guadaña,
que arranca con saña
las mieles y mieses
de un alma aun blanca.
Y recuerdo aquel día...
y lo tengo presente
clavado en mi alma,
cuando la muerte injusta
se llevó a mi padre
-mi padre querido-
y me deja vacío, sin saber como ha sido
ni por que, se me ha ido
cuando me hace más falta.
Y es hoy...
transcurridos los años
cuando escribo dolido,
con el pecho encogido
con los ojos llorosos
y la pena por alma.
Y al mirar a mis hijos
-en sus juegos y gracias-
recuerdo con amargura
esa edad temprana,
cuando la muerte dañina
me abrió una herida
que aun hoy, a mí
me sangra.
Añoranza...
añoranza de un padre querido
perdido en mi infancia.
de calor,
de cariño y de mimos
me faltan,
añoranza de un padre querido
perdido en mi infancia.
Añoranza de juegos en ciernes
segados a cuajo
por una guadaña,
que arranca con saña
las mieles y mieses
de un alma aun blanca.
Y recuerdo aquel día...
y lo tengo presente
clavado en mi alma,
cuando la muerte injusta
se llevó a mi padre
-mi padre querido-
y me deja vacío, sin saber como ha sido
ni por que, se me ha ido
cuando me hace más falta.
Y es hoy...
transcurridos los años
cuando escribo dolido,
con el pecho encogido
con los ojos llorosos
y la pena por alma.
Y al mirar a mis hijos
-en sus juegos y gracias-
recuerdo con amargura
esa edad temprana,
cuando la muerte dañina
me abrió una herida
que aun hoy, a mí
me sangra.
Añoranza...
añoranza de un padre querido
perdido en mi infancia.