Locura de mis manos buscando ser atadas
con tu decena de lianas,
pausando el delirio de sentirse autónomas;
paranoia de mi sangre que vibra al acecharte
deteniendo las manillas del tiempo en mi interior;
demencia del espíritu insertado en el bullicio
de la rutina loca que me aísla en soledad ,
desvarío del alma al mirarse en tus pupilas
y entregarse al frenesí del sentimiento salvador;
locura de ser, existiendo en ella misma,
girando en un embudo de enajenación total,
decantados al extremo en mentes lúcidas
inteligencia humana,
que muere por amar
Gracias poeta por compartir tanta locura por existir. Bendiciones