La Sexorcisto
Lluna V. L.
No lo niego,
sé que soy una perdida
y en este imperio de sueños
tengo escondido por todos
los rincones de la selva del Orinoco
multitud de vicios
que hablan
comentan
chismorrean
a cerca del pasado y futuro
del amor y de la menopausia,
cajitas sopresa de color rosa
lo mismo con ratas que con unicornios,
es un antisistema
en el que las instrucciones
se vislumbran a las doce en punto
cuando lo blanco es negro
como la velocidad,
los reyes de la realidad
se deshacen como galletas por acantilado;
las ex-amantes colapsan en bucle
buscando la solución de las fábulas,
pero lo único que quiere este salvaje río
que sobrevuelan los arqueópterix
es atravesar la distancia entre tu y yo.
sé que soy una perdida
y en este imperio de sueños
tengo escondido por todos
los rincones de la selva del Orinoco
multitud de vicios
que hablan
comentan
chismorrean
a cerca del pasado y futuro
del amor y de la menopausia,
cajitas sopresa de color rosa
lo mismo con ratas que con unicornios,
es un antisistema
en el que las instrucciones
se vislumbran a las doce en punto
cuando lo blanco es negro
como la velocidad,
los reyes de la realidad
se deshacen como galletas por acantilado;
las ex-amantes colapsan en bucle
buscando la solución de las fábulas,
pero lo único que quiere este salvaje río
que sobrevuelan los arqueópterix
es atravesar la distancia entre tu y yo.