Giovanni Pietri
Director Grafismo e Ilustración Eco y Latido
A veces me dan asco de veras
las calles abarrotadas
de transeúntes
de todas las clases,
a todas horas,
calles que discurren
cual canales pestíferos
entre detritos,
plástico y colillas.
Algunas veces
detesto la condición
del mono urbanita,
los millones de zapatos
moviéndose sobre el cemento
como una inundación
incontrolable, apocalíptica;
hordas incongruentes
de esclavos infelices
engrilletados en la sumisión
de pantallitas brillantes,
entre selfies y oled.
A veces me dan asco de veras
el bullicio
y los millones de murmullos,
el estruendo de las urbes,
asco de sentir los sudorosos entes
en los buses, en el metro,
en el fast food center…
los carteles brillantes
y el smog.
A veces me dan asco de veras
las aceras sin árboles,
las fachadas ennegrecidas,
el ruido y el humo…
y entonces es cuando
deseo escapar
para no mirar
los rostros del miedo
y de la muerte
en las ciudades
de nuestra raza decadente.
las calles abarrotadas
de transeúntes
de todas las clases,
a todas horas,
calles que discurren
cual canales pestíferos
entre detritos,
plástico y colillas.
Algunas veces
detesto la condición
del mono urbanita,
los millones de zapatos
moviéndose sobre el cemento
como una inundación
incontrolable, apocalíptica;
hordas incongruentes
de esclavos infelices
engrilletados en la sumisión
de pantallitas brillantes,
entre selfies y oled.
A veces me dan asco de veras
el bullicio
y los millones de murmullos,
el estruendo de las urbes,
asco de sentir los sudorosos entes
en los buses, en el metro,
en el fast food center…
los carteles brillantes
y el smog.
A veces me dan asco de veras
las aceras sin árboles,
las fachadas ennegrecidas,
el ruido y el humo…
y entonces es cuando
deseo escapar
para no mirar
los rostros del miedo
y de la muerte
en las ciudades
de nuestra raza decadente.
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