..Continuidad de los Versos que le escribiera a un amigo, al hombre más noble del mundo...
Que diría yo mi amigo,
a usted que tanto lo quiero,
dejara escapar al olvido,
todo cuanto le debo.
A veces pensé negociar
en mi mente descarrilada,
cuanto amor que destallaba
como se lo podía brindar.
Y es que tanta melodía
a la que hoy me voy a someter,
no tuve ni tan siquiera escoger,
a quien le escribiría.
De las manos se me salían
las notas de mi canción,
no existía otra inspiración,
mi pluma sóla componía.
Recuerde que nunca olvido
lo que en mi corazón aqueja,
ver en la balanza dispareja
a una parte del mundo corrompido.
De mi le diré que estoy
aprendiendo poco a poco,
que cada mano que toco,
me muestra como soy.
Ayer tristemente puse
mi mente a pensar en cuanta desdicha,
el hombre necio simpatiza
por eso es que tanto sufre.
Vengo en paz con mi soberbia
y con la rabia de mi cuerpo,
reconozco que la demencia,
poco trae de remedio.
Tenemos defectos propios,
a nada de ello estoy ajeno,
poseer el alto valor supremo
de ser honesto, es un elogio.
He pasado por varios momentos,
los cuales no he podido olvidar,
me han sacudido los lamentos,
otros me han hecho llorar.
No soy de los que tratan de justificar
los defectos con el tiempo,
soy de los que tratan de enmendar
la reflexión, no el sufrimiento.
De mi ignorancia hoy estoy aquí,
gracias a ella es que podido
mirar al espejo, y saber que fui,
un amor presente, de un sentimiento perdido.
La verdad es que no pesa
revertir los malos tratos,
la verdad no se desprecia,
la verdad no es gazapo.
El amor está por encima
de nuestros cuerpos y nuestras almas,
el amor es dulce, domina;
el amor, la pasión arrebata.
Conozco de otras cosas
que duelen y no perdonan,
conozco de muchas estrofas
que poco decir, entonan.
No reduzco mi pensar
a trabarme entre las cercas,
que por suerte van supuestas
para querer equivocar.
Vea usted que digo y pienso
algo que aún desconocía,
y hoy traduje en mi pensamiento
esa dosis de alegría.
Una mano que se brinda,
un amor que se regala,
una pasión que se fija,
en las paredes del alma.
Le estaré eternamente agradecido
a usted y a la razón,
no es retrato mi corazón
de un ser mal nacido.
Que diría yo mi amigo,
a usted que tanto lo quiero,
dejara escapar al olvido,
todo cuanto le debo.
A veces pensé negociar
en mi mente descarrilada,
cuanto amor que destallaba
como se lo podía brindar.
Y es que tanta melodía
a la que hoy me voy a someter,
no tuve ni tan siquiera escoger,
a quien le escribiría.
De las manos se me salían
las notas de mi canción,
no existía otra inspiración,
mi pluma sóla componía.
Recuerde que nunca olvido
lo que en mi corazón aqueja,
ver en la balanza dispareja
a una parte del mundo corrompido.
De mi le diré que estoy
aprendiendo poco a poco,
que cada mano que toco,
me muestra como soy.
Ayer tristemente puse
mi mente a pensar en cuanta desdicha,
el hombre necio simpatiza
por eso es que tanto sufre.
Vengo en paz con mi soberbia
y con la rabia de mi cuerpo,
reconozco que la demencia,
poco trae de remedio.
Tenemos defectos propios,
a nada de ello estoy ajeno,
poseer el alto valor supremo
de ser honesto, es un elogio.
He pasado por varios momentos,
los cuales no he podido olvidar,
me han sacudido los lamentos,
otros me han hecho llorar.
No soy de los que tratan de justificar
los defectos con el tiempo,
soy de los que tratan de enmendar
la reflexión, no el sufrimiento.
De mi ignorancia hoy estoy aquí,
gracias a ella es que podido
mirar al espejo, y saber que fui,
un amor presente, de un sentimiento perdido.
La verdad es que no pesa
revertir los malos tratos,
la verdad no se desprecia,
la verdad no es gazapo.
El amor está por encima
de nuestros cuerpos y nuestras almas,
el amor es dulce, domina;
el amor, la pasión arrebata.
Conozco de otras cosas
que duelen y no perdonan,
conozco de muchas estrofas
que poco decir, entonan.
No reduzco mi pensar
a trabarme entre las cercas,
que por suerte van supuestas
para querer equivocar.
Vea usted que digo y pienso
algo que aún desconocía,
y hoy traduje en mi pensamiento
esa dosis de alegría.
Una mano que se brinda,
un amor que se regala,
una pasión que se fija,
en las paredes del alma.
Le estaré eternamente agradecido
a usted y a la razón,
no es retrato mi corazón
de un ser mal nacido.
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