Era aún muy pequeña y con soltura
las letras y las sílabas juntaba
poniendo gran empeño, porque ansiaba
el placer de entregarme a la lectura.
Como era reducida mi estatura,
al mostrador apenas alcanzaba,
pero el olor a libros me embriagaba,
con un halo de ensueño y aventura.
Al deslizar mi mano por sus lomos
como tierna caricia temblorosa,
mi razón infantil y fantasiosa
se veía entre hadas y entre gnomos,
habitando sus mundos irreales,
llenos de peripecias demenciales.
Horas tan especiales
que el aroma de aquella librería
perdura en mi recuerdo todavía.
...
Le diste bien a las categoriales

Yo a la biblioteca solo iba a estudiar, qué yuyu.
Leer en casita, bajo mantas y a la luz de una lámpara, eso sí que es el paraíso.
Y ahora con ebook, nada de olores, adiós al romanticismo.
Saludos con el afecto que corresponde.
PD: Estaba buscando un ejemplo de rimas categoriales, este está bien, aunque creo que ahora deberíamos poner "e inquietud" en el cuarto verso.
Séneca a Nerón (de Quevedo)
Esta miseria, gran señor, honrosa,
de la humana ambición alma dorada;
esta pobreza ilustre acreditada,
fatiga dulce, y inquietud preciosa;
este metal de la color medrosa,
y de la fuerza contra todo osada
te vuelvo, que alta dádiva envidiada
enferma la fortuna más dichosa.
Recíbelo, Nerón, que en docta historia,
más será recibirlo que fue darlo,
y más seguridad en mí el volverlo:
pues juzgarán, y te será más gloria,
que diste oro a quien supo despreciarlo,
para mostrar que supo merecerlo.