nelson majerczyk
Poeta adicto al portal
Solíamos comer juntos, que no acompañados,
mi madre, padre y yo los domingos.
La mesa pulcra, aunque el mantel de hule
se me pegoteaba al antebrazo por más que ella
lo limpiaba con esmero.
La veo aún con su delantal a cuadros trajinando
sobre la mesa con un trapo embebido en vinagre
limpia que te limpia el pegajoso mantel.
Mi padre en un extremo de la mesa yo en el otro.
Ella parada invariablemente con la sopa
humeante sirviendo a papá (acción que me molestaba
horriblemente) y luego de sentarse me servía a mí
primero(faltaba más ) todo pronto!!! mi padre señalaba
el plato , se iniciaba la función.
Solo la radio atronaba la habitación" Adenauer leyó un
mensaje, los infantes de USA resisten heróicamente en
Ke Shan...."
silencio entre nosotros
mientras silbaban las balas, atronaban los discursos
que Castro, que los misiles, él cabezeaba y ella le repetía la dosis...
sonaban las cucharas, y la radio, y el mantel pegajoso
así durante años...diez, quince...no recuerdo.
Luego el terror que me inundaba ,al servir el café o el postre, ella
bajaba el sonido de la radio y repetía aquella frase.
"me querés Eladio, me querés?
Sonidos guturales y nada, un silencio helado castigaba la sala.
No contestaba nada papá.
Así, domingo tras domingo, entre cucharas sonando, Reagan
burlándose de La URSS etc, etc...
Hasta que Eladio le dijo un día domingo.
_No Celeste, no te quiero!!!
Mi madre con la sopera de la abuela en las manos
se petrificó un instante, luego arrojó la porcelana contra la mesa.
El hule mojado los pedazos desparramados por el suelo, ella
derrumbada llorando sobre la mesa.
Me quise parar, no sé con que intención, si consolarla
o matarlo; pero él rápidamente se incorporó de la mesa
me tomó del brazo y me dijo: nene seguí comiendo,
aquí no ha pasado nada.
Y sí , mientras los recuerdos se alejan
mientras las cucharas suenan ,Nada , nada
"Aquí no pasó nada".
mi madre, padre y yo los domingos.
La mesa pulcra, aunque el mantel de hule
se me pegoteaba al antebrazo por más que ella
lo limpiaba con esmero.
La veo aún con su delantal a cuadros trajinando
sobre la mesa con un trapo embebido en vinagre
limpia que te limpia el pegajoso mantel.
Mi padre en un extremo de la mesa yo en el otro.
Ella parada invariablemente con la sopa
humeante sirviendo a papá (acción que me molestaba
horriblemente) y luego de sentarse me servía a mí
primero(faltaba más ) todo pronto!!! mi padre señalaba
el plato , se iniciaba la función.
Solo la radio atronaba la habitación" Adenauer leyó un
mensaje, los infantes de USA resisten heróicamente en
Ke Shan...."
silencio entre nosotros
mientras silbaban las balas, atronaban los discursos
que Castro, que los misiles, él cabezeaba y ella le repetía la dosis...
sonaban las cucharas, y la radio, y el mantel pegajoso
así durante años...diez, quince...no recuerdo.
Luego el terror que me inundaba ,al servir el café o el postre, ella
bajaba el sonido de la radio y repetía aquella frase.
"me querés Eladio, me querés?
Sonidos guturales y nada, un silencio helado castigaba la sala.
No contestaba nada papá.
Así, domingo tras domingo, entre cucharas sonando, Reagan
burlándose de La URSS etc, etc...
Hasta que Eladio le dijo un día domingo.
_No Celeste, no te quiero!!!
Mi madre con la sopera de la abuela en las manos
se petrificó un instante, luego arrojó la porcelana contra la mesa.
El hule mojado los pedazos desparramados por el suelo, ella
derrumbada llorando sobre la mesa.
Me quise parar, no sé con que intención, si consolarla
o matarlo; pero él rápidamente se incorporó de la mesa
me tomó del brazo y me dijo: nene seguí comiendo,
aquí no ha pasado nada.
Y sí , mientras los recuerdos se alejan
mientras las cucharas suenan ,Nada , nada
"Aquí no pasó nada".
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