Amanecido desde un centro
en eje desnudo de llanos,
frágil y sensible belleza
flores perennes, un viaje
de sueño y placer imaginado.
Siempre seres en armonía.
Un ritmo,
cae la beldad,
como vociferando entre sombreros
que son arpegios afectuosos
blandiendo anillos y filamentos,
esbeltas formas de preciado bosque
y lenguas desde los infinitos planos.
Nacer y renacer
en esa pradera de razones
tener así la danza de los vestigios,
ese paraje de vida sombría
pero llena de dientes teñidos,
ser son de la vida.
* * * * * * *
(luzyabsenta)