ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los dedos se aferran al ramo de flores
que un amigo atento trajo con su afecto.
La puerta entreabierta y los puntitos blancos,
la escena es afuera y ya estás asomando.
Poco decidida y sin convicción
tu otra mano hace como que protege
el brillo de tus ojos, la sonrisa franca
de chispas que pican de arroces que llueven.
El vestido nuevo deja ver colores
que aplauden y festejan luz de la mañana
Amor, esperanza, un entusiasmo nuevo
se ven en tu foto de arroces que vuelan.
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