Asfixia de Besos
Deja tu rebeldía,
que no te dejare hablar
mientras no sea
dentro de mi boca.
Déjame que no te dejaré,
no te soltaré,
oh no me sueltes,
no te hablaré,
oh háblame
mientras sea
en una danza de lenguas
agitando el vaso
que se rebalsa
de nuestra brisa discreta.
Será tan violento
que no habrá tiempo
más hermoso en tu vida
que ese pequeño silencio,
el lago que vive dentro
de tus labios tímidos
que a poco sostienen tu voz
serán agitados
por el torbellino
que mantienen vivas
las olas de mi palabra.
Deja tu rebeldía,
¡déjame hablar!
Tu palabra se manifiesta
absorbiéndome
dentro de mi boca.
Drümz.
De mi libro ENAMORADO, DESENCANTA Y OLVIDADO.
(TODO INSCRITO EN EL REGISTRO DE PROPIEDAD INTELECTUAL DE CHILE).