Debajo de la máscara hay una piel de risas y silencio.
Hoy es blanca tu prematura noche.
Cada ojo persiste como ventana
y mira la rotunda sien de los árboles caídos.
Dentro es como si viera el dinosaurio con sus hormigas rojas.
Afuera son los rasgos del viento,
el pantano de las mareas
con sus olas de marfil
y sus noches de almendra ácida.
En mi casa las paredes regresan al estío.
Nunca escribí el viaje,
el sol en las caderas,
los sueños de la pintura gris,
la infancia del castillo en la perfecta pupila.
No existe el hogar, no se escucha al diamante escogido por la música .
He vuelto como el náufrago vuelve a su nombre,
sin edad, sin la memoria del incendio.
Aún busco tu playa de corales.
Créeme.
Hoy es blanca tu prematura noche.
Cada ojo persiste como ventana
y mira la rotunda sien de los árboles caídos.
Dentro es como si viera el dinosaurio con sus hormigas rojas.
Afuera son los rasgos del viento,
el pantano de las mareas
con sus olas de marfil
y sus noches de almendra ácida.
En mi casa las paredes regresan al estío.
Nunca escribí el viaje,
el sol en las caderas,
los sueños de la pintura gris,
la infancia del castillo en la perfecta pupila.
No existe el hogar, no se escucha al diamante escogido por la música .
He vuelto como el náufrago vuelve a su nombre,
sin edad, sin la memoria del incendio.
Aún busco tu playa de corales.
Créeme.