Moriré mientras que duermas,
como rescoldo apagado.
Viviré cuando comprendas,
lo mucho que te he amado.
Lo que yo siento de día,
lo que en la noche presiento,
lo que de noche diría
y de día digo al viento.
Dormiré hasta que el amor
a lomos del aire alado,
sea en mi pecho el clamor
del deseo incontrolado.
Aunque cenizas abunden,
vive Dios y en Él confío,
que junto a las mismas cunden,
amores que no están fríos.
como rescoldo apagado.
Viviré cuando comprendas,
lo mucho que te he amado.
Lo que yo siento de día,
lo que en la noche presiento,
lo que de noche diría
y de día digo al viento.
Dormiré hasta que el amor
a lomos del aire alado,
sea en mi pecho el clamor
del deseo incontrolado.
Aunque cenizas abunden,
vive Dios y en Él confío,
que junto a las mismas cunden,
amores que no están fríos.
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