Littera
Poeta asiduo al portal
Ya erguido tras una interminable noche en la que cientos de imágenes de ominosa especie han tiranizado mi sueño, advierto que la madre Tierra ha hecho chocar la florida lanza de la primavera contra la adusta adarga del invierno a lo largo y ancho de estas latitudes septentrionales. Nada más necesito para saber que su razón y equilibrio se han trocado en demencia e intemperancia. Y así, con los ojos anegados de lágrimas, no puedo menos que preguntarme: ¿Hay algo que esté en mi poder hacer para que vuelva a ser la que era antes? Mas respuesta ninguna acude a mis labios que no sea la siguiente: No, no lo hay, ¡pues yo mismo, como parte integrante de la virulenta humanidad, soy quien la ha trastornado y quien en un futuro muy cercano la matará!