Autoinculpación

Littera

Poeta asiduo al portal
Ya erguido tras una interminable noche en la que cientos de imágenes de ominosa especie han tiranizado mi sueño, advierto que la madre Tierra ha hecho chocar la florida lanza de la primavera contra la adusta adarga del invierno a lo largo y ancho de estas latitudes septentrionales. Nada más necesito para saber que su razón y equilibrio se han trocado en demencia e intemperancia. Y así, con los ojos anegados de lágrimas, no puedo menos que preguntarme: “¿Hay algo que esté en mi poder hacer para que vuelva a ser la que era antes?” Mas respuesta ninguna acude a mis labios que no sea la siguiente: “No, no lo hay, ¡pues yo mismo, como parte integrante de la virulenta humanidad, soy quien la ha trastornado y quien en un futuro muy cercano la matará!”
 
Buena obra. Me agrada el nivel expresivo con cierta formalidad que delinea el criterio del autor, afrontando las circunstancias que le pesan por ser parte de colectivo incapaz de visualizar la tragedia que se ve resuelta. Saludos.
 
Ya erguido tras una interminable noche en la que cientos de imágenes de ominosa especie han tiranizado mi sueño, advierto que la madre Tierra ha hecho chocar la florida lanza de la primavera contra la adusta adarga del invierno a lo largo y ancho de estas latitudes septentrionales. Nada más necesito para saber que su razón y equilibrio se han trocado en demencia e intemperancia. Y así, con los ojos anegados de lágrimas, no puedo menos que preguntarme: “¿Hay algo que esté en mi poder hacer para que vuelva a ser la que era antes?” Mas respuesta ninguna acude a mis labios que no sea la siguiente: “No, no lo hay, ¡pues yo mismo, como parte integrante de la virulenta humanidad, soy quien la ha trastornado y quien en un futuro muy cercano la matará!”

Irreparable el daño. Autoinculparse puede ser una oportunidad para hacer algo positivo también. Un micro excelente a mi parecer, demasiado pequeña la letra pero de gran contenido. Y no es un sueño...

Saludos,

Palmira
 
UNA PROSA QUE ADMIRO SU CONTENIDO SU FORMALIDAD.

Ya erguido tras una interminable noche en la que cientos de imágenes de ominosa especie han tiranizado mi sueño, advierto que la madre Tierra ha hecho chocar la florida lanza de la primavera contra la adusta adarga del invierno a lo largo y ancho de estas latitudes septentrionales. Nada más necesito para saber que su razón y equilibrio se han trocado en demencia e intemperancia. Y así, con los ojos anegados de lágrimas, no puedo menos que preguntarme: “¿Hay algo que esté en mi poder hacer para que vuelva a ser la que era antes?” Mas respuesta ninguna acude a mis labios que no sea la siguiente: “No, no lo hay, ¡pues yo mismo, como parte integrante de la virulenta humanidad, soy quien la ha trastornado y quien en un futuro muy cercano la matará!”
 
"¿Hay algo que esté en mi poder hacer para que vuelva a ser la que era antes?"” La misma fuerza que destruye puede regenerar. Todavía hay esperanza.

Salud y ventura.
 
Última edición:
Ya erguido tras una interminable noche en la que cientos de imágenes de ominosa especie han tiranizado mi sueño, advierto que la madre Tierra ha hecho chocar la florida lanza de la primavera contra la adusta adarga del invierno a lo largo y ancho de estas latitudes septentrionales. Nada más necesito para saber que su razón y equilibrio se han trocado en demencia e intemperancia. Y así, con los ojos anegados de lágrimas, no puedo menos que preguntarme: “¿Hay algo que esté en mi poder hacer para que vuelva a ser la que era antes?” Mas respuesta ninguna acude a mis labios que no sea la siguiente: “No, no lo hay, ¡pues yo mismo, como parte integrante de la virulenta humanidad, soy quien la ha trastornado y quien en un futuro muy cercano la matará!”
 
Ya erguido tras una interminable noche en la que cientos de imágenes de ominosa especie han tiranizado mi sueño, advierto que la madre Tierra ha hecho chocar la florida lanza de la primavera contra la adusta adarga del invierno a lo largo y ancho de estas latitudes septentrionales. Nada más necesito para saber que su razón y equilibrio se han trocado en demencia e intemperancia. Y así, con los ojos anegados de lágrimas, no puedo menos que preguntarme: “¿Hay algo que esté en mi poder hacer para que vuelva a ser la que era antes?” Mas respuesta ninguna acude a mis labios que no sea la siguiente: “No, no lo hay, ¡pues yo mismo, como parte integrante de la virulenta humanidad, soy quien la ha trastornado y quien en un futuro muy cercano la matará!”

La auto inculpacion como ese sentido positivo para los daños que se han
podido producir. me gusto mucho. saludos amables de luzyabsenta
 

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