Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡Ay, amor… cómo me has puesto!
como un enfermo en fila de espera,
sé que no soy tipo apuesto
pero esto de esperarte me desespera.
El próximo domingo decreto día de fiesta
y el lunes que sigue, voy de caída
aunque sé que el éxito me detesta
por un beso tuyo le sonrío a la vida.
La teología y la ciencia al fin unen los lazos,
mi campo magnético se apaga en tu ausencia,
huyamos de La Tierra en un festín de abrazos
e irradia mi mundo con tu presencia.
¡Ay, amor… cómo me has puesto!
el fin del mundo llega pasado mañana,
la Guerra Fría ha muerto y apuesto
que tienes algo que te engalana.
¡Ay, amor… cómo me has puesto!
el pasado vivió con envidia al presente,
invertimos en nada y hoy tengo repuesto
para mi corazón con tus besos de frente.
Al fin dudo de mí con completa seguridad,
al fin desconozco lo que ya conocía,
que las leyes de todo no aplican a la edad
en que te da lo mismo ladrón o policía.
como un enfermo en fila de espera,
sé que no soy tipo apuesto
pero esto de esperarte me desespera.
El próximo domingo decreto día de fiesta
y el lunes que sigue, voy de caída
aunque sé que el éxito me detesta
por un beso tuyo le sonrío a la vida.
La teología y la ciencia al fin unen los lazos,
mi campo magnético se apaga en tu ausencia,
huyamos de La Tierra en un festín de abrazos
e irradia mi mundo con tu presencia.
¡Ay, amor… cómo me has puesto!
el fin del mundo llega pasado mañana,
la Guerra Fría ha muerto y apuesto
que tienes algo que te engalana.
¡Ay, amor… cómo me has puesto!
el pasado vivió con envidia al presente,
invertimos en nada y hoy tengo repuesto
para mi corazón con tus besos de frente.
Al fin dudo de mí con completa seguridad,
al fin desconozco lo que ya conocía,
que las leyes de todo no aplican a la edad
en que te da lo mismo ladrón o policía.