Con la luna detrás, redonda y clara
se ve el trazado del camino viejo
que lleva al almiar de la casita
donde de vez en cuando daba el sol.
Era una noche límpida y azul
y tú tocabas sin parar flamenco
con la vieja guitarra compartida,
bailamos soleares sin zapatos.
A las doce querías bailar tú
la madera vibraba a buen compás,
el cuerpo se movía como el aire.
La noche se metió dentro de todos
a ritmo de la zambra y el cajón
hasta que entro la noche despacito.
se ve el trazado del camino viejo
que lleva al almiar de la casita
donde de vez en cuando daba el sol.
Era una noche límpida y azul
y tú tocabas sin parar flamenco
con la vieja guitarra compartida,
bailamos soleares sin zapatos.
A las doce querías bailar tú
la madera vibraba a buen compás,
el cuerpo se movía como el aire.
La noche se metió dentro de todos
a ritmo de la zambra y el cajón
hasta que entro la noche despacito.