Tus manos como mariposas
bajo la falda de olas celeste
hurgan el sexo del mar
donde levitan peces de colores
y entre las sombras de las estrellas
se vislumbra una sonrisa plateada
de gozo, de amor y deleite.
La ventisca de tu aliento
aumenta el movimiento marítimo
donde se mecen nuestros cuerpos soberbios
sedientos de explorar las cavidades prendidas fuegos
tus manos persuaden a las mías
a dilatar el tiempo de volver a la orilla
con el alma desnuda y el cuerpo agitado.
Bajo el anaranjado cielo
recostados sobre la arena mojada
amarrados cuerpo a cuerpo
"incendiémonos, incendiémonos hoy en la cama" (*)
y descubramos el paraíso
en el espejo de nuestras miradas.
(*) letras de la canción de "La Beriso"
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