Bajo el cielo de Aranjuez
Se antoja caminar descalza sobre las hojas,
admirando sus jardineras de formas y belleza exquisita.
Se antoja volar las pupilas en el aire que acaricia
sus majestuosos paisajes, sus fuentes bailarinas
y sus estatuas de antología.
Se me antoja anidar sentimientos entre sus ramas
y arrullarlos con el vuelo de los faisanes
Se me antoja respirar sus olores.
Vivir sus historias románticas.
Ser Princesa para habitar sus palacios.
Pintarme los labios con el sabor de sus fresas
de rojo encendido, como el grito de mi sangre.
Se me antoja una serenata de pavorreales
donde el puente de piedra se vuelve historia.
Donde la historia se vuelve alondras.
Se me antoja el temblor de unos labios en compañía.
Se antoja deslizarse en falúa sobre el Tajo,
para mirar al sol hundirse en sus aguas cristalinas,
para besar a la luna que ahí se anida
y fundirla en sus brazos hasta que llegue el día.
Se me antoja despertar una mañana
con el murmullo de los pájaros
en sinfonía con el universo que ahí termina.
Se antoja enamorarse bajo el cielo de Aranjuez.
Alicia Rivas.