Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hay ruinas de besos que hicieron equipaje
y aún están decidiendo si se marchan al mar,
en esta casa vieja sin tu ropa haciendo oleaje
no se dibujan ni siquiera mis huellas y estoy por hablar.
Hablo conmigo sin mirarme al espejo
y le pregunto a mi sombra si sabe de ti,
nos besamos y tan poco nos queremos que te siento lejos,
sin ti en mi espacio no queda nada de mí.
Hoy somos los mismos dos décadas después
sólo que ahora no nos besamos,
yo me voy rumbo al trabajo
y tú me juzgas como un juez.
Y vivimos solos con nuestra compañía
un beso es un silencio, y tenemos la cobardía
de mirarnos y decirnos que sentimos
el amor más precioso de la vida.
Nos mentimos tan bien que nos creemos las mentiras
y tratamos de lanzar comunicados sin sentencia,
ya no sentimos que el mundo gira
y nos amamos en la cama con pereza.
Descubrí que hasta los ríos se devuelven y hacen mar
y tú aprendiste que es mejor sola que conmigo,
ya no me interesa si no me quieres besar
y tú ya no me ocupas como abrigo.
Somos los mismos con varios besos dados sin querer,
ya no nos besamos nunca en la boca,
apenas nos tocamos las ropas
y la pasión se fue a buscar casa de alquiler.
Hablo contigo mientras me miro al espejo
y ni tú sabes de mí.
y aún están decidiendo si se marchan al mar,
en esta casa vieja sin tu ropa haciendo oleaje
no se dibujan ni siquiera mis huellas y estoy por hablar.
Hablo conmigo sin mirarme al espejo
y le pregunto a mi sombra si sabe de ti,
nos besamos y tan poco nos queremos que te siento lejos,
sin ti en mi espacio no queda nada de mí.
Hoy somos los mismos dos décadas después
sólo que ahora no nos besamos,
yo me voy rumbo al trabajo
y tú me juzgas como un juez.
Y vivimos solos con nuestra compañía
un beso es un silencio, y tenemos la cobardía
de mirarnos y decirnos que sentimos
el amor más precioso de la vida.
Nos mentimos tan bien que nos creemos las mentiras
y tratamos de lanzar comunicados sin sentencia,
ya no sentimos que el mundo gira
y nos amamos en la cama con pereza.
Descubrí que hasta los ríos se devuelven y hacen mar
y tú aprendiste que es mejor sola que conmigo,
ya no me interesa si no me quieres besar
y tú ya no me ocupas como abrigo.
Somos los mismos con varios besos dados sin querer,
ya no nos besamos nunca en la boca,
apenas nos tocamos las ropas
y la pasión se fue a buscar casa de alquiler.
Hablo contigo mientras me miro al espejo
y ni tú sabes de mí.
Última edición: