yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Deja que mis besos te dibujen
y que en tragos de tequila
te confiese mi querer,
deja que me duerma entre sus sueños,
que mis manos te precisen
y que puedas con tus noches dibujar mi amanecer.
Deja, déjame, déjate
que por espacio de una vida
vengas a ser mi mujer,
deja, déjame, déjate
empaparme en tus sentidos
y una vez ya conocidos
déjame amarte otra vez.
Deja que mis horas sean tus días
y mis brazos tu cobija,
deja que adorarte sea mi oficio
y el mayor de mis placeres
sea también tu beneficio;
deja que los cielos nos envidien
que los mares nos divisen
este fuego de la piel
y que una vez muerto en tu cuerpo
empecemos otra vez.
Deja, déjame, déjate
que por espacio de una vida
vengas a ser mi mujer,
deja, déjame, déjate
empaparme en tus sentidos
y una vez ya conocidos
déjame amarte otra vez.
y que en tragos de tequila
te confiese mi querer,
deja que me duerma entre sus sueños,
que mis manos te precisen
y que puedas con tus noches dibujar mi amanecer.
Deja, déjame, déjate
que por espacio de una vida
vengas a ser mi mujer,
deja, déjame, déjate
empaparme en tus sentidos
y una vez ya conocidos
déjame amarte otra vez.
Deja que mis horas sean tus días
y mis brazos tu cobija,
deja que adorarte sea mi oficio
y el mayor de mis placeres
sea también tu beneficio;
deja que los cielos nos envidien
que los mares nos divisen
este fuego de la piel
y que una vez muerto en tu cuerpo
empecemos otra vez.
Deja, déjame, déjate
que por espacio de una vida
vengas a ser mi mujer,
deja, déjame, déjate
empaparme en tus sentidos
y una vez ya conocidos
déjame amarte otra vez.
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