Camy
Camelia Miranda
Permíteme acercarme,
que entibiar tu piel
es lo que quiero.
Sin llegar al incendio;
honrarte con cada latido
hasta que tu sangre
se vuelva sendero.
Sin llegar al café;
bordarte cada aroma
hasta que tu sed
se vuelva un largo abrazo.
Sin llegar a cerrar tus ojos;
regalarte cada soplo de mi boca
hasta que tus palabras
dibujen renglones en tu carne.
Sólo déjate.
Y en silencio,
seré tu manta
antes que se fugue el naranja,
en este ocaso
que se descorre por la ventana…