Buen amigo.

Carlos Aristy

Poeta que considera el portal su segunda casa
Buen amigo.


Corazón mío, que lates en mi pecho
con la temeraria pesadumbre del momento,
cansado por la espera de toda una vida.
Cada abismal latido infatigable,
pulsando vida, sobre la carne de este hombre
que nunca quiso ser santo.

Fiel compañero en los más solitarios momentos,
cuando el silencio empuja la pluma
sobre la blancura indescifrable de la nada,
para crear el deseo y hacer florecer
la rosa candente, palabra a palabra,
y describir la angustia sentida,
la necesidad incoherente
de las equidistantes galaxias
de la hembra ansiada...

¡Ay corazón mío! Tú que tanto abarcas
en el recóndito firmamento de mi mente.
Yo te aprecio con una ternura infinita,
y agradezco tu silencio
para mis más oscuros secretos.
 
Hola poeta, realmente es un buen amigo. Siempre esta con nosotros en las buenas y en las malas, nos hace sentir amor, esperanza, alegria, etc.
Y por otro lado muchas veces nos llena de desazon, tristeza y hasta un toque de ira.
Como la amistad misma. Pero siempre sigue estando a nuesto lado y recurrimos a el por un consejo.
Te mando un abrazo y te felicito.
 
Buen amigo.


Corazón mío, que lates en mi pecho
con la temeraria pesadumbre del momento,
cansado por la espera de toda una vida.
Cada abismal latido infatigable,
pulsando vida, sobre la carne de este hombre
que nunca quiso ser santo.

Fiel compañero en los más solitarios momentos,
cuando el silencio empuja la pluma
sobre la blancura indescifrable de la nada,
para crear el deseo y hacer florecer
la rosa candente, palabra a palabra,
y describir la angustia sentida,
la necesidad incoherente
de las equidistantes galaxias
de la hembra ansiada...

¡Ay corazón mío! Tú que tanto abarcas
en el recóndito firmamento de mi mente.
Yo te aprecio con una ternura infinita,
y agradezco tu silencio
para mis más oscuros secretos.

Me gustó tu poema, dedicado a un amigo que realmente sabe guardar nuestros secretos.
 
Buen amigo.


Corazón mío, que lates en mi pecho
con la temeraria pesadumbre del momento,
cansado por la espera de toda una vida.
Cada abismal latido infatigable,
pulsando vida, sobre la carne de este hombre
que nunca quiso ser santo.

Fiel compañero en los más solitarios momentos,
cuando el silencio empuja la pluma
sobre la blancura indescifrable de la nada,
para crear el deseo y hacer florecer
la rosa candente, palabra a palabra,
y describir la angustia sentida,
la necesidad incoherente
de las equidistantes galaxias
de la hembra ansiada...

¡Ay corazón mío! Tú que tanto abarcas
en el recóndito firmamento de mi mente.
Yo te aprecio con una ternura infinita,
y agradezco tu silencio
para mis más oscuros secretos.

tristes letras se hilvanan en su melancolía, grato leerle
 
Hola poeta, realmente es un buen amigo. Siempre esta con nosotros en las buenas y en las malas, nos hace sentir amor, esperanza, alegria, etc.
Y por otro lado muchas veces nos llena de desazon, tristeza y hasta un toque de ira.
Como la amistad misma. Pero siempre sigue estando a nuesto lado y recurrimos a el por un consejo.
Te mando un abrazo y te felicito.
Gracias por tu comentario Adrian, tienes mucha razon. Abrazo.
 
Buen amigo.



Fiel compañero en los más solitarios momentos,
cuando el silencio empuja la pluma
sobre la blancura indescifrable de la nada,
para crear el deseo y hacer florecer
la rosa candente, palabra a palabra,
y describir la angustia sentida,
la necesidad incoherente
de las equidistantes galaxias
de la hembra ansiada...

.


Carlos,

Preciosos versos, bella imagen.

Un abrazo
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba