Évano
Libre, sin dioses.
Viene un café vestido de mañana.
El aroma y los labios me sonríen
y la inundan de luz y la perfilan
de brisa incendiando la terraza.
Huye el tabaco de los dedos,
tiembla el papel de liar, no acierta el filtro;
ni la lengua humedece el pegamento.
¡Cachis, qué nervios para este momento!
Quiere la mente ser un hombre mas
tiemblan hasta los ojos, y la luenga
se traba ante el avance de los cielos.
¡Cuánto deseo cabe en un suspiro
que hasta la taza se me ha caído!

Gracias por leer
28/06/06
El aroma y los labios me sonríen
y la inundan de luz y la perfilan
de brisa incendiando la terraza.
Huye el tabaco de los dedos,
tiembla el papel de liar, no acierta el filtro;
ni la lengua humedece el pegamento.
¡Cachis, qué nervios para este momento!
Quiere la mente ser un hombre mas
tiemblan hasta los ojos, y la luenga
se traba ante el avance de los cielos.
¡Cuánto deseo cabe en un suspiro
que hasta la taza se me ha caído!

Gracias por leer
28/06/06
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a ver quien la iguala en comentarios.