lesmo
Poeta veterano en el portal
A Manuelo y Carmen después de oír sus voces.
Yo me fui de Sevilla siendo niño
a una tierra más verde y más lluviosa,
pero me la llevé, junto a su rosa
que clava las espinas con cariño.
De lejos la veía echarme un guiño,
me arrastraba a su esencia, poderosa,
y la flor de azahar era otra cosa
sin Triana, ¡qué distinto era su aliño!
Cada vez que volvía era más bella
y al marcharme, de nuevo, ¡la querella!,
con la suerte y la fuerza del destino.
Cada vez se me hace más cercana
y al abrirse mis ojos de mañana
ya se han ido a Sevilla de camino.
a una tierra más verde y más lluviosa,
pero me la llevé, junto a su rosa
que clava las espinas con cariño.
De lejos la veía echarme un guiño,
me arrastraba a su esencia, poderosa,
y la flor de azahar era otra cosa
sin Triana, ¡qué distinto era su aliño!
Cada vez que volvía era más bella
y al marcharme, de nuevo, ¡la querella!,
con la suerte y la fuerza del destino.
Cada vez se me hace más cercana
y al abrirse mis ojos de mañana
ya se han ido a Sevilla de camino.