Marcharon los parlapocos,
¡Qué alegría, qué silencio!
Marujas y marujones,
escucharlos es de locos.
Se puede hablar con voz baja,
intercambiar opiniones
de una forma moderada
pero siempre queda alguno
que no cuida su bocaza,
que por querer dar la nota
no calla ni bajo el agua.
¿Me habré quedado yo sordo?
Qué bien me sabe el café,
lo saboreo de a poco.
¡Qué alegría, qué silencio!
Marcharon los parlapocos.
¡Qué alegría, qué silencio!
Marujas y marujones,
escucharlos es de locos.
Se puede hablar con voz baja,
intercambiar opiniones
de una forma moderada
pero siempre queda alguno
que no cuida su bocaza,
que por querer dar la nota
no calla ni bajo el agua.
¿Me habré quedado yo sordo?
Qué bien me sabe el café,
lo saboreo de a poco.
¡Qué alegría, qué silencio!
Marcharon los parlapocos.