Dvaldés
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las llamas arderán en los oscuros
días de mi mortal comparecencia
ante esta vida llena de apariencia
derribando así el dogma de mis muros.
Las voces de pretéritos futuros
silenciadas serán con vehemencia
por la ofrenda presente de mi esencia
dando fin al rumor de sus conjuros.
Morirá todo cuanto ha sido vano
al danzar mis temores en el fuego
de mi espíritu sacro y ser humano.
Menguarán las cadenas del apego
que sujetan mi andar en este plano
para alzarme en un cálido sosiego.