Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Quiero escapar
quiero escapar de toda
esta inmensidad,
desnudo me siento
en esta soledad
frente al mar,
desnudo
y enamorado de las olas,
ellas podrán
fundir mi alma
y mecer mi carne
hasta que desaparezca
su marca.
Ataviado con el viento
y cubierto por la noche
te pienso,
te pienso,
de una forma
extraordinaria,
eres capaz de borrar
la vida entera,
eliminar la faz,
extinguir los cielos
y secar estos mezquinos mares
que invento,
para que solo queden tus ojos
como cielo
y sean ellos todos los elementos
que quiero.
Quiero escapar
y me siento desnudo
frente a este mar de olvido
y creado por el recuerdo,
desnudo de palabras
desnudo de tu presencia
ajeno a lo tuyo
e inmerso en lo mío,
y quedan tus ojos,
como cielo,
quedan tus ojos… y
son ellos todos los elementos
que quiero,
en este nuevo mundo
de piedra y arena.
Calla recuerdo un momento,
que estoy enamorado de las olas,
ellas podrán
fundir mi alma
y mecer mi carne
hasta que desaparezca
su marca,
calla que yo la quiero,
¡calla!
que yo la espero,
calla un momento
recuerdo,
y calla también al viento
que escucho su nombre
tras estos mares
que tañe como una campana
dorada.
Calla recuerdo, calla
que estoy enamorado de las olas,
ellas podrán
fundir mi alma
y mecer mi carne
hasta que desaparezca
su marca.
quiero escapar de toda
esta inmensidad,
desnudo me siento
en esta soledad
frente al mar,
desnudo
y enamorado de las olas,
ellas podrán
fundir mi alma
y mecer mi carne
hasta que desaparezca
su marca.
Ataviado con el viento
y cubierto por la noche
te pienso,
te pienso,
de una forma
extraordinaria,
eres capaz de borrar
la vida entera,
eliminar la faz,
extinguir los cielos
y secar estos mezquinos mares
que invento,
para que solo queden tus ojos
como cielo
y sean ellos todos los elementos
que quiero.
Quiero escapar
y me siento desnudo
frente a este mar de olvido
y creado por el recuerdo,
desnudo de palabras
desnudo de tu presencia
ajeno a lo tuyo
e inmerso en lo mío,
y quedan tus ojos,
como cielo,
quedan tus ojos… y
son ellos todos los elementos
que quiero,
en este nuevo mundo
de piedra y arena.
Calla recuerdo un momento,
que estoy enamorado de las olas,
ellas podrán
fundir mi alma
y mecer mi carne
hasta que desaparezca
su marca,
calla que yo la quiero,
¡calla!
que yo la espero,
calla un momento
recuerdo,
y calla también al viento
que escucho su nombre
tras estos mares
que tañe como una campana
dorada.
Calla recuerdo, calla
que estoy enamorado de las olas,
ellas podrán
fundir mi alma
y mecer mi carne
hasta que desaparezca
su marca.
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