frank_calle
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo gusto de andar las calles en la noche,
sin rumbo, sin sentido, casi a la deriva,
sin saber hacia dónde me conducen los caminos,
y detener mi marcha en parques solitarios,
habitados por amantes de otros tiempos,
que dejaron allí las huellas de sus días.
mientras que en los inmóviles bancos dormidos,
más de una virginidad quedó vencida.
Y gusto de andar por esas calles mías que me esperan,
y ver caer la noche, cuando ya se duerme el día,
pero me impacta ver cómo, en errático vuelo,
los murciélagos se apoderan de los cielos
y acaso una paloma, que vuela desorientada,
cae entre mis manos, sin vida.
Luego avanzará la noche,
la ciudad cerrará sus ventanas y abrirá sus piernas
y una brisa fresca moverá las ramas de los árboles,
mientras yo, solitario, retomaré mi rumbo,
y me hundiré en las profundas callejuelas
de la ciudad condesa.
Frank Calle (6 / mar / 1969)
sin rumbo, sin sentido, casi a la deriva,
sin saber hacia dónde me conducen los caminos,
y detener mi marcha en parques solitarios,
habitados por amantes de otros tiempos,
que dejaron allí las huellas de sus días.
mientras que en los inmóviles bancos dormidos,
más de una virginidad quedó vencida.
Y gusto de andar por esas calles mías que me esperan,
y ver caer la noche, cuando ya se duerme el día,
pero me impacta ver cómo, en errático vuelo,
los murciélagos se apoderan de los cielos
y acaso una paloma, que vuela desorientada,
cae entre mis manos, sin vida.
Luego avanzará la noche,
la ciudad cerrará sus ventanas y abrirá sus piernas
y una brisa fresca moverá las ramas de los árboles,
mientras yo, solitario, retomaré mi rumbo,
y me hundiré en las profundas callejuelas
de la ciudad condesa.
Frank Calle (6 / mar / 1969)