Porque son como gorrioncillos que escarban en nuestro pecho,
y andábamos llenos de ilusiones coloridas de bondad y recovecos cálidos…
y el compañerismo los árboles que abrigan,
los sentimentales trazos a lápiz cual oleajes de promesas,
las dulces mariposas que paseaban por esas calles
y la casita en el árbol
la luz de enhebrar
y esas cordilleras acogedoras con sus rebaños cantores,
la próxima estación de los sueños
y esos cielos llenos de dibujos y fulgores,
y porque está el camino despejado hacia la nochebuena.