Campanadas

miguelfaz

Poeta recién llegado
Campanadas


La despiadada lámpara,
golpe a golpe se enciende.

Temblor a temblor
consume y desgarra
hasta la última gota
de cordura y voluntad
a nuestro corazón.

Sus destellos me despertaron,
me observé por dentro,
mi cerebro, mi sangre, mis
propios sentimientos
eran lo mismo.

Un único y andrajoso
músculo pudriéndose.

Nada quedó
a mi alrededor,
absolutamente nada
existía dentro de mí.

La vida que conocí,
era una desgarradora y
marchita tumba vacía
comprimiéndome.

Todo lo que amaba
lo arruinó el ruido brutal
del agua turbia que se estrellaba
en las fúnebres campanas de la iglesia.

Su aroma, su alegría,
las inconfundibles y obscenas
caricias de su piel, para
siempre se alejaron
de mi ser.

Soy mi propio ataúd
descomponiéndose,
al compás y al brillo
miserable del dolor.
 
Campanadas


La despiadada lámpara,
golpe a golpe se enciende.

Temblor a temblor
consume y desgarra
hasta la última gota
de cordura y voluntad
a nuestro corazón.

Sus destellos me despertaron,
me observé por dentro,
mi cerebro, mi sangre, mis
propios sentimientos
eran lo mismo.

Un único y andrajoso
músculo pudriéndose.

Nada quedó
a mi alrededor,
absolutamente nada
existía dentro de mí.

La vida que conocí,
era una desgarradora y
marchita tumba vacía
comprimiéndome.

Todo lo que amaba
lo arruinó el ruido brutal
del agua turbia que se estrellaba
en las fúnebres campanas de la iglesia.

Su aroma, su alegría,
las inconfundibles y obscenas
caricias de su piel, para
siempre se alejaron
de mi ser.

Soy mi propio ataúd
descomponiéndose,
al compás y al brillo
miserable del dolor.

Mucha tristeza y melancolía despide tú poesía,
espero que un nuevo amanecer de tú propio ataúd,
salga al compás y al brillo de un nuevo sol...Muchos besitos con sabor
anis y lucecitas de colores ....:::hug::: mis felicitaciones
 
Campanadas


La despiadada lámpara,
golpe a golpe se enciende.

Temblor a temblor
consume y desgarra
hasta la última gota
de cordura y voluntad
a nuestro corazón.

Sus destellos me despertaron,
me observé por dentro,
mi cerebro, mi sangre, mis
propios sentimientos
eran lo mismo.

Un único y andrajoso
músculo pudriéndose.

Nada quedó
a mi alrededor,
absolutamente nada
existía dentro de mí.

La vida que conocí,
era una desgarradora y
marchita tumba vacía
comprimiéndome.

Todo lo que amaba
lo arruinó el ruido brutal
del agua turbia que se estrellaba
en las fúnebres campanas de la iglesia.

Su aroma, su alegría,
las inconfundibles y obscenas
caricias de su piel, para
siempre se alejaron
de mi ser.

Soy mi propio ataúd
descomponiéndose,
al compás y al brillo
miserable del dolor.

Campanadas tristes poeta las que escribes estrofas que cierran en el dolor mas fuerte de todos en el dolor miserable pero no cauto en el peligroso por ser la misma mortaja y el mismo ataud precioso poema encantado de leerte poeta.
 
Mucha tristeza y melancolía despide tú poesía,
espero que un nuevo amanecer de tú propio ataúd,
salga al compás y al brillo de un nuevo sol...Muchos besitos con sabor
anis y lucecitas de colores ....:::hug::: mis felicitaciones

Amiga, a veces escribo sintiendo lo que le sucede a un hermano, uso bastante este recurso, gracias mil por estar cerca de mis escritos.Saludos.
 
Francisco Iván Pazualdo;1447166 dijo:
Campanadas tristes poeta las que escribes estrofas que cierran en el dolor mas fuerte de todos en el dolor miserable pero no cauto en el peligroso por ser la misma mortaja y el mismo ataud precioso poema encantado de leerte poeta.


Hola amigo, la poesía ha de servirnos entre otras cosas para manifestar la inconmovible llaga del dolor.Saludos.
 
Campanadas


La despiadada lámpara,
golpe a golpe se enciende.

Temblor a temblor
consume y desgarra
hasta la última gota
de cordura y voluntad
a nuestro corazón.

Sus destellos me despertaron,
me observé por dentro,
mi cerebro, mi sangre, mis
propios sentimientos
eran lo mismo.

Un único y andrajoso
músculo pudriéndose.

Nada quedó
a mi alrededor,
absolutamente nada
existía dentro de mí.

La vida que conocí,
era una desgarradora y
marchita tumba vacía
comprimiéndome.

Todo lo que amaba
lo arruinó el ruido brutal
del agua turbia que se estrellaba
en las fúnebres campanas de la iglesia.

Su aroma, su alegría,
las inconfundibles y obscenas
caricias de su piel, para
siempre se alejaron
de mi ser.

Soy mi propio ataúd
descomponiéndose,
al compás y al brillo
miserable del dolor.

Campanadas para acunar una muerte dolorosa y certera..
cada campanada una nueva muerte...
me gustó, un placer leerte
saludos Margot
 
Campanadas para acunar una muerte dolorosa y certera..
cada campanada una nueva muerte...
me gustó, un placer leerte
saludos Margot

Hola amiga, la poesía nos permite interpretar todas y cada una de nuestras emociones,todo va depender de lo que estemos viviendo en un determinado momento, agradesco tu visita. Saludos.
 

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