Solaribus
Poeta veterano en el portal
Cae profunda y arrastra
la pereza omnisciente
de la noche
en su oquedad se aquietan
todas las luciérnagas
ahora que tu rostro
es un rosario oscuro
dibujo tus dientes
en el aire
para acercarlo a mí
como si fuera una constelación
de infinitos cuarzos
y marfiles
(el viento trae
el llanto de una mujer lejana)
duele
como un canto de cuna
que antecede a un desmayo
antiguo caracol
bebe la humedad
en estos bordes de memoria
sobre tus pies dormidos
dulzura apenas profunda
campanas de miel
tañendo el cielo
raíz que en la noche
traza
su cicatriz efímera
alumbra todo
y regresa a su espesura
quedan invisibles los cuerpos
que aún existen
a tientas busco el beso
en la estirada almohada
el gemido moribundo
en tus labios inertes
lo más mío
en la paloma desnuda de un rezo
sin garganta
sin oficio