lesmo
Poeta veterano en el portal
Unos dejos de tristeza
lleva el murmullo del viento
que azotando la ventana
parece traer lamentos.
Ya llegan por esos montes
los amores bandoleros,
todos vienen a caballo
con caireles en el pecho.
Un postigo se entreabre.
Detrás unos ojos negros.
Ya resuenan los caballos
y sus cascos echan fuego.
Una reja y los geranios
son los testigos de un beso
con un sabor a melaza
y con olor a romero.
Un gitanito se queda
sin el tuétano en los huesos
porque su niña a la grupa
se fue con el bandolero.
Dicen - ¿Dónde iba la niña
toda vestida de negro?
-¿No ves que lleva ya luto?
¿No ves mi cara de muerto?
Y una voz sigue cantando,
la luna sigue en el cielo,
pero nadie se dio cuenta
que allí faltaba un lucero.
lleva el murmullo del viento
que azotando la ventana
parece traer lamentos.
Ya llegan por esos montes
los amores bandoleros,
todos vienen a caballo
con caireles en el pecho.
Un postigo se entreabre.
Detrás unos ojos negros.
Ya resuenan los caballos
y sus cascos echan fuego.
Una reja y los geranios
son los testigos de un beso
con un sabor a melaza
y con olor a romero.
Un gitanito se queda
sin el tuétano en los huesos
porque su niña a la grupa
se fue con el bandolero.
Dicen - ¿Dónde iba la niña
toda vestida de negro?
-¿No ves que lleva ya luto?
¿No ves mi cara de muerto?
Y una voz sigue cantando,
la luna sigue en el cielo,
pero nadie se dio cuenta
que allí faltaba un lucero.
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