Luis Adolfo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te saludo,
ánima hermana de mirada sin brillo;
acompáñame en este canto al universo,
pues tú has quebrado mi silencio
con tu voz perturbadora
y ahora somos una sola voz,
un mismo abrigo.
Para ti este canto.
Aún es posible recuperar el cielo,
encontrar la salida del laberinto de la soledad,
abandonar el páramo donde vagas errabunda.
Vengo de la vida para traerte a la vida,
despertar tu alegría,
recuperar tu valor,
darte al mundo.
¿Reconoces la hermosa canción?
¿Puedes ver ahora los bruñidos campos de fresas,
la mirada pura y desinteresada del mirlo?
Madrid, 1 de Junio de 2018
©Todos los Derechos Reservados
ánima hermana de mirada sin brillo;
acompáñame en este canto al universo,
pues tú has quebrado mi silencio
con tu voz perturbadora
y ahora somos una sola voz,
un mismo abrigo.
Para ti este canto.
Aún es posible recuperar el cielo,
encontrar la salida del laberinto de la soledad,
abandonar el páramo donde vagas errabunda.
Vengo de la vida para traerte a la vida,
despertar tu alegría,
recuperar tu valor,
darte al mundo.
¿Reconoces la hermosa canción?
¿Puedes ver ahora los bruñidos campos de fresas,
la mirada pura y desinteresada del mirlo?
Madrid, 1 de Junio de 2018
©Todos los Derechos Reservados