lacrima
Poeta recién llegado
¡Ven!
Rómpeme,
lirio intocable.
Sé amapola
y espada,
pétalo cortante
de mediodía.
En el ritmo
rítmico,
de la embriaguez más ebria,
la juventud
se me escapa,
inocente,
como huracán de invierno,
Santiago,
yo la veo y la siento.
Fluir,
en esta cascada
que alimentan mis muñecas
de niña.
Rómpeme,
lirio intocable.
Sé amapola
y espada,
pétalo cortante
de mediodía.
En el ritmo
rítmico,
de la embriaguez más ebria,
la juventud
se me escapa,
inocente,
como huracán de invierno,
Santiago,
yo la veo y la siento.
Fluir,
en esta cascada
que alimentan mis muñecas
de niña.