José Luis Galarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Prisionero he sido
de la ceremonia,
de la luz del río
que en los muelles mora.
Del cielo que se abre
y obsequia a los ojos
paletas guardianes,
rubor del entorno.
Porque he sido preso
del fucsia de rosas,
del color intenso,
del blanco en las hojas.
Preso y emotivo
ilustré azahares,
senderos sombríos,
ventura del cante.
Fui feliz rehén,
cántaro de sol,
del recuerdo fiel,
del dulce candor.
Nítidas enfilan
aún hoy las fotos,
pétreas se fijan
en un frasco roto.
Llega con la noche
sombría amenaza,
oscuro desove
de hilos de la nada.
¿Quién filtra la luz?
¿Cerdas de la muerte,
las gafas de pus,
los ojos que mienten?
No resigna el nombre
figuras que sanan,
los ojos son soles
que el alma decantan.
de la ceremonia,
de la luz del río
que en los muelles mora.
Del cielo que se abre
y obsequia a los ojos
paletas guardianes,
rubor del entorno.
Porque he sido preso
del fucsia de rosas,
del color intenso,
del blanco en las hojas.
Preso y emotivo
ilustré azahares,
senderos sombríos,
ventura del cante.
Fui feliz rehén,
cántaro de sol,
del recuerdo fiel,
del dulce candor.
Nítidas enfilan
aún hoy las fotos,
pétreas se fijan
en un frasco roto.
Llega con la noche
sombría amenaza,
oscuro desove
de hilos de la nada.
¿Quién filtra la luz?
¿Cerdas de la muerte,
las gafas de pus,
los ojos que mienten?
No resigna el nombre
figuras que sanan,
los ojos son soles
que el alma decantan.