Lorelizh Beye
Poeta que considera el portal su segunda casa
Converge a mi finura alocado jinete,
si dios Ra nos rocía de sándalo e incienso,
y a resplandor levanta traslúcido ribete,
escurriendo en oro la sábana y el lienzo.
Perfumado de espuma hasta mi templo zarpa,
abriendo dos perseas de pétalos en cuarzos,
y de Neheh susurra antífonas de arpa,
me arrulla en dinastía entre sus ojos garzos.
En dádiva del viento mi nombre: ¡Cleopatra!
Pronuncia y en su índigo ondea mi escultura,
se inclina a mis pies, mi plétora idolatra,
ya estrechada en túnica de rojo terciopelo,
extingue mi gemido en marejada obscura,
me hunde en su sarcófago hasta su áspid de hielo.
Ra: era el símbolo de la luz solar, dador de vida.
Safety Creative/Todos Los Derechos Reservados
Última edición: