dragon_ecu
Esporádico permanente
El mundo estuvo lleno de chismes y embaucadores desde el instante que la palabra se desdobló.
Se confunde opinión con agresión, idea con orden, insultar con juzgar.
El multiverso de los sinónimos dora las píldoras, beatifica sus delitos y criminaliza a los errores contrarios.
Es normal en ese entorno dar giros siniestros al contrario y empujar al odio contra la razón.
No se observa la miseria del momento porque lo importante es que no gobierne el otro.
Si la mejora es ajena resulta injusta e inmoral.
Si se señala culpa a los propios surge el rostro del desposeído victimizado y declarado en indefensión.
Confunden a propósito las voces mayoritarias con verdades, aunque sean mentiras. Como si la ciencia se enrumbara con votos en lugar de hechos.
En el antiguo egipcio se borraba de las estelas el nombre del faraón defenestrado. Hoy ni siquiera les permiten escribir su nombre en las candidaturas.
O le asignan culpas y delitos propios, proyectados y transplantados mágicamente al opositor... es que los corruptos siempre fueron ellos (en lugar de "somos nosotros").
Así es la histeria de ver como pierden poder, mientras le dicen "opinión" a sus "condenas sin juicio".
Convirtieron los derechos en obligaciones. Menudo revoltijo de leguleyadas.
La política perdió su rumbo cuando abandonó su objetivo de servir y proteger a la población.
Se confunde opinión con agresión, idea con orden, insultar con juzgar.
El multiverso de los sinónimos dora las píldoras, beatifica sus delitos y criminaliza a los errores contrarios.
Es normal en ese entorno dar giros siniestros al contrario y empujar al odio contra la razón.
No se observa la miseria del momento porque lo importante es que no gobierne el otro.
Si la mejora es ajena resulta injusta e inmoral.
Si se señala culpa a los propios surge el rostro del desposeído victimizado y declarado en indefensión.
Confunden a propósito las voces mayoritarias con verdades, aunque sean mentiras. Como si la ciencia se enrumbara con votos en lugar de hechos.
En el antiguo egipcio se borraba de las estelas el nombre del faraón defenestrado. Hoy ni siquiera les permiten escribir su nombre en las candidaturas.
O le asignan culpas y delitos propios, proyectados y transplantados mágicamente al opositor... es que los corruptos siempre fueron ellos (en lugar de "somos nosotros").
Así es la histeria de ver como pierden poder, mientras le dicen "opinión" a sus "condenas sin juicio".
Convirtieron los derechos en obligaciones. Menudo revoltijo de leguleyadas.
La política perdió su rumbo cuando abandonó su objetivo de servir y proteger a la población.
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