¿Cómo pasó?


Simplemente estabas triste,
tan solo vulnerable;
eras solo un chico perdido:
un corazón roto que latía débilmente,
unos ojos llorosos,
un alma ausente.

Caíste por completo
y yo, con profundo respeto te di la mano:
te acompañe en tu silencio,
llore contigo en tu tormento.

No entiendo que pasó.

Me hice adicto a tu voz:
a la dulce melodía de una larga conversación;
a esa tierna mirada que rompería todo complot,
a esa honesta necesidad de superación.

No sé qué pasó,
pero pasó.

Encendiste fuego en mi interior,
se nubló mi razón;
esos finos labios tuyos:
se volvieron mi locura y perdición.


No sé qué pasó,
pero agradezco que pasó
pues aprendí a cosechar alegría
en medio del dolor.
 
Última edición:
Estimado, SabezC...
que alegría siento al volver a leerte. Mucho más al sentir esa alegría que transmiten tus versos. Me pregunto: ¿hace falta perder el tiempo para encontrar una razón o un motivo para entender las cosas buenas que nos pasa? Creo que No!!! porque siento que cuando eso nos ocurre, solo hay que dedicarle tiempo a disfrutar de los sentimientos, de la compañía y de todo lo que eso nos provoca felicidad y nos brinda paz... Uff, sorry, creo que la emoción de volver a leerte, me llevó a explayarme demasiado en mi comentario:(:)
Te saludo y te deseo un gran año 2017!!!
 
Muchas gracias por tan amable comentario querida Mar, lamento responder tan tarde mi tiempo es últimamente muy limitado. Gracias aunque sea ya el ultimo día del primer mes, te deseo también un feliz 2017 :)
 
Última edición:
Simplemente estabas triste,
tan solo vulnerable;
eras solo un chico perdido:
un corazón roto que latía débilmente,
unos ojos llorosos,
un alma ausente.

Caíste por completo
y yo, con profundo respeto te di la mano:
te acompañe en tu silencio,
llore contigo en tu tormento.

No entiendo que pasó.

Me hice adicto a tu voz:
a la dulce melodía de una larga conversación;
a esa tierna mirada que rompería todo complot,
a esa honesta necesidad de superación.

No sé qué pasó,
pero pasó.

Encendiste fuego en mi interior,
se nubló mi razón;
esos finos labios tuyos:
se volvieron mi locura y perdición.


No sé qué pasó,
pero agradezco que pasó
pues aprendí a cosechar alegría
en medio del dolor.
Muy bello, sutil melancolía que conduce al amor. Un abrazo amigo sabezC. Paco.
 
Simplemente estabas triste,
tan solo vulnerable;
eras solo un chico perdido:
un corazón roto que latía débilmente,
unos ojos llorosos,
un alma ausente.

Caíste por completo
y yo, con profundo respeto te di la mano:
te acompañe en tu silencio,
llore contigo en tu tormento.

No entiendo que pasó.

Me hice adicto a tu voz:
a la dulce melodía de una larga conversación;
a esa tierna mirada que rompería todo complot,
a esa honesta necesidad de superación.

No sé qué pasó,
pero pasó.

Encendiste fuego en mi interior,
se nubló mi razón;
esos finos labios tuyos:
se volvieron mi locura y perdición.


No sé qué pasó,
pero agradezco que pasó
pues aprendí a cosechar alegría
en medio del dolor.
No hay razon ni busqueda cuando el amor llega
y habita en esa delicadeza de sentimientos.
preguntarse. para que? un recorrido que
abierto es como camino de sugerencias
sensibles. agradecer siempre a la vida esos
bellos vaivenes.
magnifico, amable y sugerente obra.
saludos. luzyabsenta
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba